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lunes, 7 de octubre de 2013

Privatización carcelaria: Los reos, negocio rentable



Foto: sipse.com

Justicia
Del delirio privatizador que caracteriza a gobiernos panistas y priistas no se ha escapado ni siquiera el sistema penitenciario nacional. Además de ser “ilegales” e “inconstitucionales”, la construcción y el control de cárceles por parte de la iniciativa privada han demostrado su fracaso en otros países, dice a Proceso Martín Barrón Cruz, investigador del Instituto Nacional de Ciencias Penales. Desde luego, lo anterior no detiene los apetitos empresariales de los Slim, los Vázquez Raña, los Aspe o de los Hank…

“La privatización de las cárceles, que se les están otorgando de manera muy confidencial a los empresarios, es totalmente ilegal porque violenta no solamente la Constitución, sino también los tratados internacionales en la materia firmados por México”, asegura categórico Martín Barrón Cruz, investigador del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe).

Entrevistado en su cubículo de ese centro académico, el especialista agrega:

“El artículo 18 constitucional estipula claramente que el Estado debe hacerse cargo de las prisiones y de toda la cuestión penitenciaria. Sin embargo, estamos viendo que el Estado evade esa responsabilidad al entregar a la iniciativa privada el control de algunas prisiones. Está negando y violentando la Constitución.

“La misma Organización de las Naciones Unidas (ONU) señala que no deben privatizarse las prisiones, cuyo objetivo final debe ser reeducar y reintegrar al reo a la vida social, meta muy contrapuesta a la de la empresa privada, interesada solamente en convertir a los reos en un negocio rentable.”

–¿Qué documentos o convenios de la ONU marcan este lineamiento?

–En 1977, las Naciones Unidas expidieron las Reglas mínimas para el tratamiento de los reclusos, donde quedó marcado ese camino de la reinserción social, e incluso se acordó corroborar su cumplimiento. En ningún punto se le dio cabida a la empresa privada, precisamente por sus fines de lucro. Desde entonces se adoptaron estas reglas mínimas, que fueron firmadas y ratificadas por México.

“Todavía en una reunión de 2002 realizada por la ONU, se emitió el Informe del grupo de trabajo sobre la administración de justicia, donde se censuró a algunos gobiernos de América y Europa por incumplir los acuerdos pactados al permitir el funcionamiento de cárceles privadas y de esta manera reducir las obligaciones asignadas al Estado.”

Para afianzar sus argumentos, Barrón Cruz busca entre sus archivos puestos en el escritorio, los libreros y la computadora. Encuentra algunas conclusiones de especialistas del Instituto Latinoamericano de Naciones Unidas para la Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente (Ilanud), entre ellas la del encargado de este organismo, Elías Carranza, quien hizo la siguiente consideración: “Sería un grave error tratar de resolver la situación de horror que se vive en los centros de América Latina privatizándolos”.

Barrón Cruz deja sus archivos, se dirige al reportero y declara enfático:

“Como puede darse cuenta, los peritos de la ONU coinciden en que la privatización no resuelve los problemas, sino todo lo contrario, los agravan más; las cárceles privadas tienden a ser más violentas que las públicas, la rehabilitación no se cumple, se violan los derechos humanos, aumentan los suicidios y el tráfico interno de estupefacientes sigue dándose.

“Así lo demuestra la experiencia en otros países, como Estados Unidos y Chile. ¡Está comprobadísimo! ¡Demostrado hasta la saciedad! Y pese a ello, en México se empezaron a abrir las cárceles a la iniciativa privada a partir de la pasada administración de Felipe Calderón, proceso que continúa en el actual sexenio.”

–¿Cuántas prisiones están actualmente en manos de la iniciativa privada? ¿Qué empresas las manejan?

–¡No lo sabemos! Toda esa información la tenía en el sexenio pasado la hoy extinta Secretaría de Seguridad Pública federal, y hoy la tiene la Comisión Nacional de Seguridad, dependiente de la Secretaría de Gobernación. Pero esa información se maneja confidencialmente. No la dan a conocer.

“Obviamente que la comisión debe tener un listado completo de las prisiones no sólo federales, sino también estatales y municipales que ya están manejando algunas empresas privadas, así como otra lista con el nombre de esas empresas.”

–¿Esa comisión, a cargo de Manuel Mondragón y Kalb, es entonces la que concentra toda esa información?

–Sí, como también la tiene la Conferencia Nacional del Sistema Penitenciario, que aglutina a todos los directores de las cárceles del país, quienes se reúnen periódicamente para tomar acuerdos sobre las políticas penitenciarias a seguir.

–¿Debe ser confidencial esa información? –se le pregunta.

–No. En mi opinión no debe ser confidencial. Tenemos derecho a saber cuántas cárceles están en manos de la iniciativa privada y qué empresas las están manejando. La autoridad no sólo está violentando la ley, sino que también nos oculta información.



Foto: ejecentral.com


Alta sobrepoblación carcelaria


Barrón Cruz señala que en el país existen 416 prisiones, diseñadas para albergar a 196 mil 742 internos. Sin embargo, indica, la población carcelaria actual es de 244 mil 960 personas, por lo que hay una sobrepoblación de 48 mil 218 reclusos.

Con base en estos datos, el investigador explica:

“Si se tiene una sobrepoblación de más de 48 mil reos, necesariamente se deben construir más cárceles para albergarlos. Es aquí donde el gobierno dice: ‘Esa cantidad de presos te los dejo a ti, iniciativa privada, encárgate de ellos’”

–¿La lógica es dejarle a la iniciativa privada la sobrepoblación?

–Puede ser la lógica gubernamental. Es muy probable. Aunque falta saber cuántas prisiones planean construirse para esa sobrepoblación, tomando en cuenta que las prisiones podrían ser de, digamos, alrededor de 2 mil 500 internos cada una, por dar una cantidad razonable.

“Y aquí otra vez saltan las interrogantes: quién las va a construir, quién las va a manejar y en qué territorios estarán, porque este punto también es importante. Por lo general las zonas donde se construyen las prisiones se van poblando muy rápidamente, ya sea por las familias de los reclusos, los custodios o del personal administrativo, que requieren de urbanización y de servicios.

“Pongo por caso el megacomplejo carcelario de Puente Grande, Jalisco, donde hay una cárcel federal, otra estatal, una para mujeres y otra preventiva. A esa zona llegó a vivir muchísima población, a la que se le tuvo que dotar de servicios. De manera que, para las empresas que construyen prisiones, la urbanización del entorno puede resultarles un negocio incluso más lucrativo que la cárcel misma.”

Maestro en ciencias penales con especialidad en criminología por el Inacipe, Martín Barrón es conferenciante, imparte cursos y seminarios y es autor de las investigaciones Una mirada al sistema carcelario mexicano; Policía y seguridad en México, y Guardia Nacional y Policía Preventiva: dos problemas de seguridad en México, entre otras.

El pasado 11 de septiembre participó en el foro Perspectivas de la Reinserción Social y de la Privatización del Sistema Penitenciario Mexicano, realizado en el Inacipe y en el que la comunidad académica ya empezó a abordar el tema de las cárceles privadas en el país.

Entre los ponentes estuvieron Luis González Placencia, quien entonces todavía era ómbudsman del Distrito Federal; la subsecretaria del Sistema Penitenciario del Distrito Federal, Mayela Almonte Solís, y los investigadores Daniel Cunjama y David Ordaz.

Barrón aclara:

“No es lo mismo subrogar que privatizar las prisiones. Es muy común que en algunas cárceles se subroguen a algunas empresas la lavandería, la cocina u otros servicios. Eso siempre se ha dado. Pero la privatización es muy distinta; implica que desde la construcción, la administración y toda la gestión de la cárcel quede en manos de particulares.”

–Esto se está dando en México…

–Sí, pero ese modelo de prisión fracasó en los países donde se ha implementado. Aquí en México las empresas utilizarán la mano de obra de los reclusos. Sus ganancias saldrán del trabajo carcelario. Y uno se pregunta: ¿cuáles serán los derechos laborales de los reos?, ¿qué salario se les dará?, ¿tendrán reparto de utilidades, primas vacacionales y aguinaldos?

–¿Tendrá que modificarse entonces la legislación laboral?

–Por lo pronto, si ya de entrada se está violando la Constitución, de paso se están violando otras leyes más. Y para colmo, ninguna empresa mexicana tiene experiencia en el manejo de prisiones. ¡Ninguna!


Hank González, en el negocio

El joven empresario Carlos Hank González, presidente del Grupo Financiero Interacciones, ya tiene bajo su mando el Centro de Reclusión Estatal de Ciudad Valles, San Luis Potosí, en el que invirtió mil 200 millones de pesos en asociación con la constructora Ingenieros Civiles Asociados (ICA), de la familia Quintana. Hank también financió dos centros penitenciarios en el Distrito Federal.

Hank González pertenece al llamado Grupo Atlacomulco, al igual que el presidente Enrique Peña Nieto. Es nieto del profesor Carlos Hank González por el lado paterno, y del empresario Roberto González Barrera por el materno. Algunos miembros de su familia –que posee casas de juegos de azar– se han visto involucrados en escándalos por fraudes y acopio de armas.

Carlos Slim, considerado por la revista Forbes como el segundo hombre más rico del mundo, tampoco quiere quedarse atrás en el negocio carcelario. Firmó un acuerdo para participar en la construcción de dos centros penitenciarios: uno en Morelos y otro en Chiapas.

Esta participación la tenía la desarrolladora de vivienda Homex, que decidió vendérsela a Grupo Financiero Inbursa y a Impulsora del Desarrollo y el Empleo en América Latina (IDEAL), ambas de Carlos Slim.

El magnate Olegario Vázquez Raña, dueño del periódico Excélsior y de los hospitales Ángeles, también está metido en el negocio a través de su empresa Promotora y Desarrolladora Mexicana (Prodemex), que construye penales en Durango y Michoacán.

Por su parte ICA –que dirige Alonso Quintana– ya construyó el Centro Federal de Readaptación Social número 11, en Sonora, regido por el esquema empresarial Proyectos de Prestación de Servicios (PPS).

Algunas compañías más que intervienen en el negocio son Tradeco, Arendal, La Nacional y La Peninsular, entre otras. Construyen prisiones federales y estatales en el Distrito Federal, Coahuila, Chiapas, Durango, Morelos, Guanajuato, Sonora, Michoacán…

Y Pedro Aspe Armella –mentor del Grupo Atlacomulco y quien fue secretario de Hacienda en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari– se encarga de diseñar proyectos de inversión carcelaria a través de su empresa Protego Asesores (Proceso 1906).

El proyecto de privatizar las prisiones arrancó en el sexenio pasado y estuvo a cargo de la Secretaría de Seguridad Pública federal (SSP). Hace cuatro años, el entonces subsecretario del Sistema Penitenciario Nacional de esa dependencia, José Patricio Patiño Arias, declaró a Proceso que el plan era construir para los reos del orden federal “por lo menos 45 mil nuevos espacios, que conseguiremos mediante la ampliación de nuestras instalaciones, pero sobre todo de la construcción de 12 nuevos penales, que levantarán empresas privadas confiables y solventes”.

El esquema –dijo– consistía en que las empresas privadas construyeran las prisiones y luego las administraran por un periodo de unos 20 años, al término de los cuales se entregarían al gobierno federal, como en el caso de las autopistas concesionadas. Advirtió que, por motivos de seguridad, a las empresas se les entregarían las prisiones por “adjudicación directa” y no mediante concurso (Proceso 1704).

Ya en este sexenio, Modragón y Kalb se hizo cargo de las prisiones federales y continuó el proyecto calderonista. En marzo pasado reveló que a la iniciativa privada se le encargó la construcción de ocho cárceles; dos ya estaban terminadas y seis en construcción.

Elogió así las ventajas de la prisión privada: “Las fallas son tan poco sensibles que no se conocen. En ningún caso hay autogobierno ni manejo interno de estupefacientes ni violaciones a los derechos humanos”.

Y adelantó que, aparte de los ocho centros penitenciarios federales ya otorgados, se le pediría a la iniciativa privada la construcción de otros 10.

Martín Barrón comenta al respecto:

“Al comisionado le falta informar a qué empresas se les están dando las cárceles y qué capacidad tendrá cada una de ellas, entre otros puntos. Y es falso eso de que en las prisiones privadas no se violan los derechos humanos. También está por verse la reacción de los grupos del narcotráfico que controlan muchos penales. No creo que se vayan a quedar con los brazos cruzados.”

Explica: “Se justifica el esquema de estas cárceles con el de las carreteras concesionadas a la iniciativa privada, que después de ser explotadas por años se las darán al Estado. Pero en toda mi vida jamás he visto que una carretera concesionada se entregue al gobierno. Igual puede ocurrir con las prisiones; los empresarios ampliarán una y otra vez los plazos de entrega con el argumento de que aún no recuperan sus inversiones.

“Hay una situación muy preocupante en el trasfondo de todo esto: no está clarificado qué tipo de sistema penitenciario nacional es el que se quiere. ¿Uno mixto, donde coexistan las cárceles públicas con las privadas y las subrogadas? ¿Uno más privatizado, donde tenga preponderancia el sector empresarial y la explotación de la mano de obra carcelaria…? No lo sabemos.”

–¿Es novedoso este esquema?

–¡No! ¡Todo lo contrario! En el siglo XIX, durante el proceso de industrialización, a los primeros a quienes se explotó laboralmente fue a los presos, por ser una población cautiva. Se dio el fenómeno de las llamadas “cárceles-fábrica”, que quedó bien documentado. El esquema ya existió hace dos siglos. Podríamos decir que nuestras autoridades penitenciarias son retrógradas en ese sentido.

Por Rodrigo Vera
Proceso/Octubre 5 de 2013

miércoles, 12 de septiembre de 2012

IP y Peña Nieto perfilan más impuestos a pobres





A partir de las reuniones que sostiene Enrique Peña Nieto en los últimos días se hace urgente y necesaria la presentación de una agenda que marque, que indique, que informe cuáles son sus prioridades ya que, sin duda alguna, todos o cualquier tema que se trate tiene importancia ante la situación de desastre que se vive en el país, de otra forma nos enfrentamos a lo mismo de las últimas dos décadas: gran atención a la macroeconomía y parches para la leucemia de la micro. Además tendrá que definirse profundamente el lenguaje para evitar, desde los primeros pronunciamientos, el surgimiento de un vocero que permanentemente explique lo que el Ejecutivo Federal quiso decir, independientemente de olvidarse de esos golpes mediáticos que tuvieron su tiempo y le dieron resultados de no larga duración frente a una sociedad que día a día va organizándose de mejores y múltiples maneras lejos de los medios de comunicación tradicionales.

Hasta el momento no hemos escuchado una sola referencia al renglón alimentación el cual, parece ser, es de los verdaderamente prioritarios considerando el número de millones de mexicanos que están sumidos en la hambruna y la carestía que se vive de productos como el huevo, las legumbres, el maíz, el trigo, la leche, aunado todo a un poder adquisitivo que se encuentra en los sótanos y un salario que de mínimo pasó a ínfimo. La reunión con los 300 líderes más influyentes de México no incluyó en su agenda la presentación de quien encabece las producción agrícola, avícola, porcícola, ganadera, pesquera. Se habló del combate a la pobreza pero nada se dijo sobre que a ésta se le borra con productividad, con empleo, con poder adquisitivo, con políticas sociales de respaldo para obtener vivienda y servicios de salud además de la consabida educación.

También hablaron del combate a la corrupción y, para entrar de lleno en la reforma laboral, hasta del ahorro en el gasto sindical. Dividieron sus exposiciones en 5 temas: economía; bienestar social; transparencia y lucha contra la corrupción; educación y seguridad. Y, como suele suceder, tocar temas y citar nombres que provocan reacciones, llamó la atención, de tal suerte que don Claudio X González se enfocó directo al tema de la educación y no precisamente para hablar de incrementar la matrícula universitaria gratuita, o para la creación de escuelas técnicas que sirvan de base para quienes después pretenden la obtención de un título pero que en tanto ese momento llega pueden desempeñar oficios que ante la falta de personal son bien pagados. Tampoco se refirió a la necesidad urgente de un plan educativo para la enseñanza en primaria y secundaria ya que es en esa base educativa en donde la formación se pierde y nos encontramos totalmente reprobados.

Nada de eso sirvió de referencia para don Claudio que seguramente habrá escuchado de sus empleados la queja constante de la mala preparación de quienes pretenden ser contratados e incluso de las faltas de ortografía que presentan tanto en sus currícula como al llenar las solicitudes de empleo. X González sólo propuso que se incremente a 13 años el promedio de escolaridad, o sea un año más de instrucción superior a sabiendas de que tal no puede cumplirse, de que en nuestro país son afortunados los que logran terminar secundaria y aunque se hubiese estipulado como mínimo de escolaridad la preparatoria, al final y para muchas tareas los empleadores tienen que conformarse con el certificado de primaria o de plano con que sepan leer y escribir por lo menos para firmar sus recibos de nómina.

Argumenta que el estado debe trabajar en cuatro prioridades en este renglón: recuperación de la rectoría y dirección de la educación en México para extinguir comisiones mixtas, sindicatos y paros laborales. En estos renglones, sobre todo en el de la rectoría y la dirección de la educación, lo cierto es que el gobierno, el Estado, abdicó, se refugió en el SNTE para dejar hacer y dejar pasar y no cabe duda que es importante que recupere su papel e implemente el programa educativo que no abarque un sexenio sino que permita la formación satisfactoria y competitiva de varias generaciones. Por lo que respecta a las comisiones mixtas, al ahorro de las cuotas sindicales y a los paros laborales, al parecer no han entendido bien a bien que toda plaza que se abandona tarde o temprano se ocupa y que ante la ausencia de autoridad los liderazgos han crecido en proporción a la habilidad, a la astucia, a las ambiciones y al cinismo de sus líderes.

Es claro que la referencia, tanto de Claudio X González y del propio José Ángel Gurría, el de la OCDE, en el renglón educativo se extiende a Elba Esther Gordillo quien si se le quiere ver desde otro punto de vista no ha hecho sino desempeñar, de acuerdo con los cánones de los líderes a la mexicana, un excelente papel. Si sus agremiados trabajan menos, se lo aplaudirán, la reelegirán; si además ganan más que el resto de los burócratas, le tienen cariño; si a sus fieles les convida de sus ganancias extraordinarias y hasta los manda de vacaciones todo pagado, cuenta con voceros a su favor y por decenas; si es conocedora del rumbo, del fin, que tienen los recursos públicos y ella los obtiene para que no se beneficien unos cuantos sino otro más, no demuestra sino astucia, habilidad; si sus peticiones son atendidas de inmediato y se teme a sus amenazas, los culpables de lo que se han considerado abusos son los que tienen enfrente, los que sucumben; si le sobraba el dinero para hacer un partido político sobre la premisa de que se la pasaban enviando al poder a otros, ¿por qué no a los maestros o a los suyos?. No la ven desde sus cavernas nada mal. Así que los dardos están mal tirados porque no se habla del dinero público y de su manejo. Ahora que, los paros laborales, son los que ponen a temblar a los empresarios, de ahí su urgencia por eliminar este derecho de los trabajadores en la Reforma que viene o que pretenden hacer.

REFORMITIS EN PUERTA

Gerardo Gutiérrez Candían, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), abordó el tema económico y de él sostuvo que es urgente llevar a cabo tres reformas: la laboral, la hacendaría y la energética. Es claro que no se atrevió a señalar que la laboral no pretende incrementar empleos sino anular las prestaciones de los trabajadores y por ende incrementar la más moderna de las explotaciones, como tampoco señaló que la urgencia en la Hacendaría es poner cuantos candados sean necesarios para evitar que quienes deben pagar miles de millones de impuestos o paguen algunas decenas o de plano hasta reciban devoluciones por concepto de IVA; tampoco se refirió a liquidar el paraíso fiscal en el que se ha convertido la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) o puso el dedo en la llaga para la revisión bancaria a fin de cerrar el lavado de dinero proveniente de todo tipo de delincuentes, desde los que se encuentran en la función pública que también son organizados, como aquellos dedicados al secuestro, al narcotráfico, a las trata de blancas, a la venta de órganos, al engaño de los que emigran. ¿Acaso la reforma sólo la contemplan para incrementar impuestos que por supuesto ellos no pagarán?

Dijo don Gerardo que es urgente la creación de un Consejo Nacional para la Competitividad y el Crecimiento y la experiencia nos señala que si algo se quiere ver totalmente estancado hay que crear una comisión, una fiscalía especial o un consejo, y de eso no hay duda porque no puede haber competitividad cuando los egresados de nuestras universidades no cuentan con la preparación suficiente y menos se habrá de registrar crecimiento o cubrir el déficit que él mismo reconoce en 13 millones de desempleados, si el Estado no cuenta con los recursos suficientes provenientes del pago puntual de impuestos que los gigantes no hacen, que quienes venden sus empresas en miles de millones de dólares no pagan, si todas las grandes empresas prefieren pagar despachos especialistas en evasión fiscal perfectamente comprobada antes que cumplir con su obligación y contribuir a que el país llegue a mejor puerto.

Ahora que sobre el empresario solidario, responsable, honesto, de eso no se dijo nada. ¿Será por el temor de que en el gobierno esas palabras tampoco forman parte de su diccionario? Sobre la Reforma Energética está más que clara la urgencia de lograr que se amplíe la participación de la iniciativa privada en este renglón al que sólo han tenido acceso los gigantes y los extranjeros. Regularla tal vez les de una gran oportunidad para seguir haciendo negocios y ya con una laboral a modo hasta sin el temor de agrupaciones laborales.

Don Alejandro Ramírez, director de Cinépolis, se hizo su propia producción. El habló del empleo y del bienestar social, renglón este último que por supuesto no disfrutan los cientos de empleados con los que cuenta su cadena de salas de exhibición. Le dijo a Peña Nieto que debe adoptar acciones contundentes para luchar contra la pobreza y se tienen que asignar mayores recursos a distintas dependencias pues en el presente solo Sedesol está pendiente de ese problema. Agregó que el dinero destinado al desarrollo social no ha cumplido hasta el momento con sus objetivos y por ello no ha dado resultados, además de que el poder adquisitivo de los mexicanos es similar al de 1994. Y vaya pues que con esta exposición nos damos cuenta que tampoco en eso de los líderes más influyentes estamos bien calificados ya que la ignorancia y lo corto de sus planteamientos estuvieron muy presentes y en extremo visibles.

Al parecer don Alejandro no sabe de las largas listas de apoyos que dicen los de la Sedesol que entregan y que son tan numerosas que se asimilan a las de las sillas de ruedas o a los lentes o a las operaciones de labio leporino o a las becas o las computadoras que decenas y decenas de fundaciones, instituciones y el propio gobierno nos recetan que reparten, las cuales sumadas nos hacen un país de ciegos, de minusválidos y si fueran una realidad las becas y las computadoras otro sería el destino de esa tan cacareada y ausente competitividad. ¿Por qué no pedir, exigir que esos presupuestos primero lleguen a su destino, que éste sea real y luego ya veremos si en verdad hay que incrementarlos? Y eso de que el poder adquisitivo está igual que en 1994 es una de las más grandes mentiras que se han escuchado, solo habrá que ver el tipo de cambio con todo y las quita de los tres ceros y algunos otros logros más en la economía de las familias que nada tienen que ver con el presente. Por cierto que, esa década fue la de las pérdidas de distintos tipos de los Ramírez así que ¿estarán viviendo otra igual?

Federico Reyes Heroles, con su exposición sobre el tema de transparencia y corrupción, se vio desfasado ya que éstos temas los trató el propio Peña Nieto con 48 horas de anticipación, por lo que al proponer la creación de un Consejo Nacional por la Ética y la Conciencia ya le puso el panorama a modo para que se vaya al traste cualquier intento de lograr que se entreguen cuentas claras y que se utilicen los fondos públicos en lo que deben utilizarse, amén de evitar que sigamos manteniéndonos dentro del rango de los países más corruptos del mundo. Ahora que, si de exigir resultados se trata, bien haría el presidente de Transparencia Mexicana en decirnos qué es lo que su agrupación ha logrado en beneficio de los ciudadanos, para esclarecer cuentas, para llegar a puntos en los cuales podrían levantarse denuncias porque vaya que material existe y en abundancia.

Es claro que don Alejandro Martí, presidente de la organización SOS, no podía exponer otro tema que no tuviera relación con la inseguridad, la violencia y el fracaso en el combate de cualquiera de las dos. Dice que hay que contar con un mejor sistema judicial penal y un buen programa de seguridad ciudadana paralelos a la vigilancia a los MP, a los jueces, así como fortalecer a la policía de investigación. Marchas y marchas, acuerdos, apariciones en todos los medios para presentar una receta de este tamaño que, por principio, habría que sentar al Poder Judicial para lo de los Ministerios Públicos y los jueces o ¿Peña Nieto puede invadir ese campo? Y eso de la policía de investigación habría que verlo con lupa porque simplemente no existe, los judiciales hacen lo que pueden con la preparación y técnicas que los viejos les dejaron por escuela prevaleciendo su “gran olfato policíaco” que, ya se ha visto, los lleva a los ridículos, a la injusticias y por ende nos tienen a todos hundidos en la inseguridad. Hablar de los narcos, de los tratantes de blancas, de los asesinatos múltiples, de la saña con la que se cometen los crímenes, de los secuestros, esas son palabras mayores y no aptas para tan selecto auditorio que enrojecería con unas cuantas fotos de las masacres y con el solo nombrar al Ejército y la Marina. ¿Meterse con García Luna? ¡Ni soñando!

Así que los expositores de estos 300 líderes están muy a modo para que se note que no todo está tan disparejo y que se la pueden llevar fácil. ¿o no?

Por Lilia Arellano
Revista Emet
Septiembre 12 de 2012

viernes, 9 de marzo de 2012

AMLO en Coparmex



En el texto de Dinero, de Enrique Galván Ochoa, del 6 de marzo de 2012, se señala lo siguiente: “Es difícil de creer, pero el candidato presidencial que más contactos ha hecho con el sector empresarial hasta hoy es López Obrador.

Incorporó a lo que sería su gabinete, en caso de que ganara la elección, a Miguel Torruco, consuegro de Carlos Slim; asistió a la reunión anual de los consejeros de Banamex –ahí se cruzó con Roberto Hernández–; estuvo en la Convención Nacional de Industriales de Hermosillo; ayer habló con hombres de negocios de Coparmex y tiene en su agenda asistir a la Convención de Banqueros, el próximo mes de mayo. Podría suponerse que es un candidato para la iniciativa privada.

Sin embargo, no hay tal. Se comenta que Andrés Manuel ha cambiado mucho, que es otro hoy. Pero también se ha modificado la actitud de los empresarios hacia su persona. Coparmex tiene nuevo presidente, Alberto Espinosa Desigaud. Dijo que lo que les importa es definir el rumbo del país, no qué candidato tiene más popularidad o cuál gana la elección.

Por su parte, López Obrador les habló de la urgencia de superar el estancamiento económico en que se encuentra el país, problema que ha influido en la generación de la violencia. La reunión transcurrió con cordialidad.

Ahora puede verse que fueron Vicente Fox y Marta Sahagún los que azuzaron a los empresarios contra el supuesto peligro para México. La señora Marta llegó a decir de López Obrador que sólo pasando sobre su cadáver llegaría a la Presidencia.

No hay que pasar por alto que el sector empresarial está dividido actualmente. Unos hombres de negocios temen el regreso de los días negros del priísmo; a otros los aterroriza que continúen la violencia, los secuestros y las extorsiones del panismo, y hay quienes no confían lo suficiente en la izquierda.”