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miércoles, 21 de marzo de 2012

AMLO en el Congreso por una República Amorosa




Los días y 17 de marzo, tuvieron lugar en la Facultad de Economía de la UNAM, las mesas de trabajo del Congreso por una República Amorosa, mismas que abordaron 21 temas relacionados con la nueva ética pública que requiere nuestro país.
Para dar a conocer los resultados de este inicio del debate sobre los principios éticos para una República justa, democrática y solidaria, nos reuniremos con Andrés Manuel López Obrador este 21 de marzo, en el Museo de la Ciudad de México (Pino Suarez # 30, Centro Histórico -Metro Pino Suarez-).
 El evento es público y abierto. Durará de 9 a 11 de la mañana. Gracias por la difusión y la puntualidad.

Les agradece
La comisión organizadora
Invitación, 21 de marzo: Andrés Manuel López Obrador, en el Congreso por una República Amorosa

sábado, 3 de marzo de 2012

La agroecología, fundamento de una república amorosa



Cada civilización establece una relación material e inmaterial con la naturaleza. Hoy, la crisis de la civilización moderna es, antes que todo, una crisis de sus formas de apropiarse los recursos, procesos y servicios del mundo natural. Son los modos agroindustriales de producir causa primera y fundamental de la destrucción ecológica en todos los rincones del planeta y de su principal efecto: el cambio climático.
Hoy, por fortuna, una corriente innovadora y crítica de la ciencia ha desarrollado modelos alternativos a aquellos que dominan en la agricultura, la ganadería, lo forestal y la pesca modernos. Se trata de la agroecología, una disciplina integradora realizada por investigadores con conciencia social y ecológica. Debido a lo anterior, hoy el dilema civilizatorio en el terrenal campo de la producción es entre el modelo agroindustrial y el modelo agroecológico. El primero genera alimentos y materias primas bajo esquemas de destrucción ecológica, reducción de la diversidad natural, contaminación química y genética (transgénicos), altos costos energéticos, y en grandes propiedades, todo lo cual atenta contra la salud ambiental y humana. El segundo realiza prácticas en armonía con los principios del ecosistema local, crea sistemas productivos diversificados y resilientes, labora con energía solar, y genera alimentos sanos en sistemas de pequeña escala. El primero tiende a imponerse, el segundo se construye con los productores, cuyos saberes se reconocen como esenciales. Se trata de dos maneras radicalmente diferentes de concebir, manejar y aprovechar los recursos que ofrece la naturaleza, las expresiones de dos diferentes civilizaciones.

La agroecología, como nuevo campo de conocimiento pero también como propuesta tecnológica y como movimiento social, ha tenido un crecimiento vertiginoso y una expansión sin par en el mundo. La agricultura orgánica, su principal oferta, es hoy practicada por más de 1.2 millones y rebasa las 80 millones de hectáreas. Su máximo desarrollo lo ha alcanzado en Latinoamérica, tanto por el número de practicantes, publicaciones, cursos, congresos y organizaciones como por la superficie agropecuaria y forestal convertida a sus principios. Hoy en la región existe el Maela (Movimiento Agroecológico Latinoamericano) y la Socla (Sociedad Científica Latinoamericana de Agroecología), cuyo segundo congreso en Brasil reunió a 4 mil académicos y productores, incluyendo Vía Campesina y el Movimiento de los Sin Tierra. LEISA, revista de agroecología, alcanza ya los 10 mil suscriptores. Otros importantes avances se han logrado desde las esferas de los gobiernos progresistas mediante sendos apoyos económicos e institucionales que han aumentado su área de acción. Es este el caso de Brasil, Cuba Venezuela y Bolivia.

La conexión más relevante de la agroecología es, sin embargo, con los movimientos sociales rurales y urbanos de la región. En Cuba, ante la crisis del petróleo, la sociedad civil creó alternativas productivas agroecológicas en La Habana y las principales ciudades y hoy existen 200 mil predios orgánicos. Como complemento, el gobierno cubano creó fábricas de biofertilizantes y cientos de centros para el control biológico de plagas. Por su parte la ANAP (Asociación Nacional de Agricultores Pequeños) había integrado a la agroecología a 110 mil familias en 2009. Hoy en Cuba 60 por ciento de los alimentos provienen del sector orgánico.

En Centroamérica dos fenómenos llaman la atención: el Movimiento de Campesino a Campesino, que agrupa a 10 mil promotores y medio millón de familias rurales de Honduras, El Salvador, Nicaragua y Guatemala, y cientos de comunidades forestales agrupadas en una organización regional. En el territorio mexicano existen además unas mil experiencias comunitarias de inspiración ecológica, principalmente en las regiones indígenas, en torno a la producción de café orgánico (200 mil productores), la miel y el manejo sustentable de selvas y bosques. En Brasil, las tres principales organizaciones campesinas de escala nacional han adoptado la agroecología y existen organismos que vinculan a decenas de universidades con los movimientos sociales del campo. En los Andes, la AOPEB (Asociación de Organizaciones de Productores Ecológicos de Bolivia) está formada por 75 organizaciones y cerca de 70 mil familias, en tanto que la ANPE (Asociación Nacional de Productores Ecológicos, de Perú) cuenta con 12 mil miembros de 22 diferentes regiones del país.

Pero quizás lo más importante es que la agroecología ha comenzado a reconocerse como la base o fundamento de los nuevos modelos que los gobiernos de izquierda ponen en juego. El ejemplo más notorio es el de Bolivia, donde la filosofía del buen vivir, llevada a la Constitución por el poderoso movimiento indígena, se combina con la decisión del presidente Evo Morales de situar la agricultura ecológica como uno de los objetivos centrales de su gobierno En otra tesitura se mueve el ecosocialismo de Venezuela todavía incipiente.

Como toda utopía realizable, la república amorosa requiere de una reformulación de los procesos productivos agrícolas, pecuarios, pesqueros y forestales, de una plataforma material que haga posibles los intangibles sueños, valores, prédicas morales, visiones y creaciones culturales que se postulan, pues cielo y tierra, espíritu y materia, abstracción y concreción, no persisten si no están en una dialéctica permanente. Como hemos mostrado con el caso de la agroecología, la izquierda mexicana está obligada a mirar las experiencias latinoamericanas, para aprender de ellas, no repetir errores e incluso ponerse por delante.

Hoy México para salirse del dominio neoliberal debe tejer vínculos de todo tipo con las experiencias más avanzadas de la región. Visualizada como un salto de civilización, la república amorosa será una reformulación radical de la realidad tangible e intangible de México, o no será.



Por Vìctor Manuel Toledo (Tomado de La Jornada, 3 de marzo de 2012)

Twitter: @VictorMToledo


viernes, 24 de febrero de 2012

López Obrador es un hombre extremadamente honesto, sostiene el escritor



Para el escritor Paco Ignacio Taibo II el país necesita una reconstrucción de la legalidad y una venganza social para dar tanque y tambo a los corruptos y asesinos. Aseveró que en México se puede hacer magia social y generar condiciones para beneficio de las mayorías.


El autor de la la biografía de Ernesto Che Guevara participó en un foro sobre la República Amorosa, proyecto planteado por el precandidato de las izquierdas a la Presidencia, Andrés Manuel López Obrador. Por más de una hora compartió sus ideas con la comunidad de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Exhortó a los jóvenes a participar en la transformación: si a los 16, 18, 20 o 25 años no estás dispuesto a jugártela por tu país, dedícate a la carpintería, que te lo ganas a pulso.

En el acto, organizado por la Coordinación de Estudiantes del Movimiento Regeneración Nacional y efectuado la tarde-noche del martes en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Taibo II se dijo convencido de que López Obrador representa una opción distinta en la forma de gobernar y que es un hombre “extremadamente honesto, que vive en condiciones de clase media, a quien el dinero no cautiva ni presiona.

En el fondo de su corazón cree en que primero son los pobres. Tiene un proyecto de política social y va en serio con el rollo de acabar con la mafia.

La idea de la República Amorosa, dijo, no va dirigida a quienes ya están convencidos de votar por el ex jefe de Gobierno del Distrito Federal, sino que se trata de un mensaje para conquistar a mucha gente de centro aún indecisa, de ahí su valor.

Agregó que para ganar las próximas elecciones es necesaria la unidad de toda la izquierda: la buena, la menos buena, la pinche, la chafa y la más chafa. Además de la unidad de sectores sociales que están amedrentados, que tienen miedo al cambio, que tienen dudas y a los cuales se les ha presentado la imagen de López Obrador como la de un demonio.

Llamó a ser críticos con un posible gobierno de izquierda. “Yo apoyo hasta julio, pero después soy oposición. Me imagino que ganamos las elecciones y le rompemos el espinazo al Revolucionario Institucional, y dos días después, en Los Pinos, López Obrador recibe a (Lorenzo) Servitje, (Carlos) Slim y otros y éstos le dicen: ‘si no esto o lo otro cerramos las fábricas y sacamos el capital’. Si ese mismo día no estamos 2 millones de mexicanos en la calle diciendo ‘chíngatelos; si cierran las fábricas; nacionaliza’, ¿qué poder puede tener un líder?”

Planteó diferencias entre otros partidos: “Algunos dirán que todo es lo mismo. Pero ni siquiera el Partido Acción Nacional y el tricolor lo son, hay matices. Unos piensan que el Revolucionario Institucional restablecerá las condiciones para acabar con la guerra al narcotrafico, y no (será así), tomará una parte de las bandas de narcos para convertirlas en paramilitares de los gobernadores y pactará con la otra parte. Va a internalizar ese conflicto y convertirlo en guerra sucia. Y el PAN intentará proseguir la estrategia”.
Por Emir Olivares Alonso, La Jornada Feb, 23/2012

martes, 31 de enero de 2012

El amor en la política



Nadie en su sano juicio puede desconocer el poder del amor en la construcción de la historia de la humanidad: en la ciencia, en el arte, en la política.

Con todo el carácter subjetivo que entraña esa palabra –de la que puede haber cientos de interpretaciones–, nadie puede desconocer la inmensa influencia objetiva que tiene en todas las actividades del ser humano, desde que nace hasta que muere.
Amor, existencia, realización

Sólo el amor más desinteresado y genuino es el que puede darle sentido pleno a la existencia. De otra manera la vida sería un pesado fardo.
El vacío y neurosis existencial de los que hablan algunos psicólogos, que se traducen en depresión, angustia y soledad se explican entre otras razones por la ausencia de amor.

Sólo dando y recibiendo amor podemos saber que es posible ser felices y comprender lo que se llama felicidad. El amor es un valor, posiblemente el más sublime, el más profundo, el más incomprendido, a veces irracional; pero con todo, y sólo, sólo desde él, podremos realizarnos como personas.

¿Es eros?, ¿es ágape?, ¿es estético?, ¿ético? Qué importa. El más sencillo campesino o el más agudo intelectual sabe que por amor se está dispuesto a morir y luchar: por el amor al otro o por defender a la persona amada. Por amor estaríamos dispuestos y soportar todo sacrificio y dolor.

Como valor o concepto, al amor los podemos distinguir fácilmente de lo que es y no es, pues siempre busca el bien del otro; no es egoísta ni perverso, ni busca lo suyo.

El amor es real y tangible de principio a fin. Por ejemplo, en la lucha por los derechos humanos, el amor se manifiesta en la más auténtica solidaridad y fraternidad.

Amor a la patria

El amor al pueblo, al explotado, al oprimido, al desvalido, ha motivado e impulsado a los libertadores de todas las naciones y de todas las generaciones. Por ello el amor como valor puede encarnarse en la vida de cada persona, en un grupo y en una comunidad; por lo tanto, tiene una connotación social y política.

Por eso nadie puede dar lo que no tiene. De ahí que son necesarios políticos que amen la justicia, que amen el derecho, que amen la patria, que amen la verdad.

No se equivocaron quienes introdujeron la palabra “amor” en la Constitución al señalar que la educación que imparte el Estado debe fomentar “el amor en la patria.”

Los neoliberales lo que menos quieren es que los mexicanos amemos la patria, como la representada por aquella hermosa morena de los libros de texto gratuito, porque eso significa construir una comunidad, una autonomía y un destino común. Por eso fomentan el individualismo y el libre mercado, porque les permite más fácilmente el saqueo de los recursos de la nación.

El amor, fundamento republicano

Tiene razón López Obrador (Fundamentos de la República amorosa, La Jornada, 6 de diciembre de 2011), al sostener que “la inmoralidad es la causa principal de la desigualdad y de la actual tragedia nacional. Dicho en otras palabras: nada ha deteriorado más a México que la corrupción política.”

La decadencia que padecemos –dice– “se ha producido, tanto por la falta de oportunidades de empleo, estudio y otros satisfactores básicos como por la pérdida de valores culturales, morales y espirituales”.

“El sentido de la vida no se reduce sólo a la obtención de lo material, a lo que poseemos o acumulamos. Una persona sin apego a una doctrina o a un código de valores, no necesariamente logra la felicidad. Inclusive, en algunos casos, el triunfar a toda costa, sin escrúpulos morales de ninguna índole, conduce a una vida vacía y deshumanizada. De ahí que deberá buscarse siempre el equilibrio entre lo material y lo espiritual: procurar que a nadie le falte lo indispensable para la sobrevivencia y cultivar nuestros mejores sentimientos de bondad.”

El precandidato de las izquierdas dice que para regenerar la vida pública de México es necesaria una nueva forma de hacer política, “aplicando en prudente armonía tres ideas rectoras: la honestidad, la justicia y el amor. Honestidad y justicia para mejorar las condiciones de vida y alcanzar la tranquilidad y la paz pública; y el amor para promover el bien y lograr la felicidad.”

Renacimiento de México

Señala López Obrador: “no obstante, siendo la corrupción política el principal problema del país y, aunque resulte increíble, es un tema que no aparece en la agenda nacional. Se habla de reformas estructurales de todo tipo, pero este grave asunto no se considera prioritario. Es más, no es tema en el discurso político, por el contrario, en la actualidad se ha extendido la especie del regreso del PRI, con la creencia de que ellos roban pero dejan robar y en el contexto de la máxima, según la cual, quien no transa no avanza.”

Y añade que la honestidad “hay que ponerla en el centro del debate público y de aplicarla como principio básico para la regeneración nacional. Elevar la honestidad a rango supremo nos traería muchos beneficios”.

El amor tiene que ver entonces con toda la vida política nacional: por eso la propuesta para lograr el renacimiento de México –dice López Obrador–, “tiene el propósito de hacer realidad el progreso con justicia y al mismo tiempo auspiciar una manera de vivir sustentada en el amor a la familia, al prójimo, a la naturaleza y a la patria.”

Jaime Hernández Ortiz.-
Tomado de la Jornada Jalisco, ,31 enero 2012

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Ni aumento de impuestos ni nuevas contribuciones, dice AMLO en Guadalajara



* El desarrollo nacional se financiará con recursos captados del combate a la corrupción y de la aplicación de un plan de austeridad republicana, propone

*Presenta los fundamentos de la República Amorosa: La honestidad, la justicia y el amor al prójimo, a la familia y a la patria


Ni aumento de impuestos ni creación de nuevas contribuciones y un crecimiento económico de 6 por ciento anual, ofreció Andrés Manuel López Obrador a empresarios de diversas ramas de la actividad productiva, en caso de triunfar en la contienda presidencial del próximo año.

En una reunión de trabajo con integrantes del sector empresarial jalisciense hizo el compromiso de no recurrir al déficit fiscal ni al endeudamiento para financiar el desarrollo nacional.

A poco más de seis meses de la contienda presidencial, propuso acabar con los privilegios fiscales y se manifestó por un cobro de impuestos de manera progresiva, como lo establece el marco constitucional.

Aclaró que la llamada fiscalización será aleatoria y cada contribuyente presentará su declaración de ingresos y la parte que corresponda por concepto de pago de impuestos, con base en una tabla que previamente se dará a conocer.

Ante un nutrido grupo de empresarios, explicó en detalle las medidas y acciones que emprenderá, en caso de favorecerle el sufragio popular en la elección presidencial. Subrayó que los programas sociales y el desarrollo nacional se financiarán con recursos provenientes de la aplicación de un plan de austeridad republicana y de combatir la corrupción en todos los niveles de gobierno.

Expuso que el presupuesto público nacional asciende a poco más de 3.5 billones de pesos anuales, de los cuales 870 mil millones se destinan al pago de salarios de la alta burocracia, así como de maestros, médicos y otros servidores públicos. Sin embargo, alrededor del 3 por ciento de los funcionarios de primer nivel consumen 190 mil millones de pesos, porque tienen sueldos hasta de 600 mil pesos mensuales.

Por esa razón –continuó—se reducirán a la mitad las percepciones de la alta burocracia y se eliminará la partida presupuestal, por 6 mil millones de pesos, para atención médica privada, así como el fondo de ahorro para los altos funcionarios.

Durante su exposición, López Obrador expresó que la honestidad, la justicia y el amor son los fundamentos de su proyecto de nación. Por razones elementales se debe combatir la corrupción en todos los niveles de gobierno, enfatizó.

La justicia, el segundo punto de su propuesta, debe hacerse realidad, si se desea resolver de origen los problemas de violencia e inseguridad que campean en toda la geografía nacional.

Llegó la hora de voltear “a ver al que se quedó atrás y de extenderle la mano, para que se empareje y caminemos todos juntos. En eso radica el humanismo, en estar bien con el prójimo”, señaló.

En caso contrario y si no se combate la pobreza, continuará la monstruosa desigualdad y no habrá paz ni tranquilidad social, incluso “no va a dejar de producirse frustración y estallidos de odio y de resentimiento”, alertó.

Hizo énfasis en que la crisis económica se gestó por la falta de crecimiento económico desde hace 28 años y porque se cancelaron las oportunidades de trabajo y de estudio para los jóvenes en edad de cursar los niveles de bachillerato y licenciatura, con el pretexto de que no acreditan los exámenes de ingreso a las universidades.

En ese tenor, dio a conocer que se pondrá en marcha un programa de empleo para incorporar a siete millones de jóvenes y precisó que el flagelo de la violencia se resolverá con empleo, estudio y bienestar, en lugar de más policías, soldados, amenazas de mano dura, cárceles y leyes más severas, como se ha hecho en los últimos años.

En otra parte de su intervención, López Obrador sostuvo que “ya no se puede mantener el mismo régimen de corrupción, de injusticias, de privilegios. Ya no funciona este régimen, ya dejó de servir, está caduco y necesitamos una renovación, un verdadero cambio”.

Pero, aclaró, “si no llevamos a cabo un cambio, no vamos a encontrar la salida ni como pueblo ni como nación, porque ya se pudrió este régimen y hace falta una renovación tajante de la vida pública”, insistió.

Luego expresó que dio a conocer los fundamentos de la República Amorosa, que son la honestidad, la justicia y el amor al prójimo, a la familia y a la patria y destacó la necesidad de rescatar los valores morales y alejar la creencia de que solo se triunfa si se tiene dinero.

Luego descartó tanto al PRI como al PAN como opciones de solución a los grandes y graves problemas nacionales. Por ejemplo, entre los priistas campea la máxima de que aquel que no transa no avanza.

Por ejemplo, “para quienes hablan del regreso del PRI a la Presidencia, el regreso del PRI con Peña Nieto a la Presidencia --y toco madera-- están diciendo que los del PRI roban, pero dejan robar. Imagínense si vamos a seguir así”, abundó.

Y afirmó: El PRI y su precandidato presidencial encarnan la corrupción.

Previamente, el empresarios Alfonso Romo presentó una semblanza de López Obrador.