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jueves, 4 de septiembre de 2014

Derechos sociales y equidad



En el siglo XIX,  Benito Juárez emprendió una batalla jurídica y política contra la Iglesia mexicana que terminaría en las célebres Leyes de Reforma. Éstas intentaban evitar de forma definitiva la injerencia de los actores religiosos dentro de la política mexicana. A su vez, las leyes intentaban trastocar los fueros del estamento religioso “desamortizando sus bienes”, lo que suponía quitarle los privilegios históricos a la Iglesia y también darle cauce al paradigma liberal de la “igualdad ante la ley”.




Juárez y sus seguidores consideraban que era fundamental para el desarrollo de México eliminar los privilegios del sector eclesiástico e igualar a los sujetos jurídicos. Era parte de un programa que buscaba consolidar cierto ideario independista que consideraba todo resquicio del pasado monárquico como un símbolo de opresión. Muchos liberales de la época pensaron que era una operación legislativa que entrañaba en sí un añejo deseo de justicia y de equilibrio social. Lo cierto es que la desamortización de los bienes comunales de la Iglesia mexicana obligaba a un procedimiento similar con las comunidades indígenas campesinas. La igualdad ante la ley se asumió de forma tajante y con ello se eliminaban también los “privilegios” que habían tenido las comunidades indígenas desde tiempos de Carlos V.

No es este el espacio para evaluar la conducta de Juárez respecto a sus compatriotas indígenas, ni de decidir si fue una medida con la que conscientemente se atentó contra ellos. Se trata más bien de recordar este episodio para reflexionar sobre el tema de la equidad social en México, y sobre el lento tránsito hacia el entendimiento del país como una nación que necesita de un derecho pluralista que no justifique jerarquías anti-democráticas, pero que tampoco promueva miopías igualitarias.

Parte importante del discurso legitimador que tuvo el PRI en su época de apogeo fue la de que en México todos éramos mestizos. Con esa retórica la élite gubernamental intentaba sustentar una política centralizadora; justificar un derecho homogéneo; y promover el mito de una identidad nacional que le permitía operar sin atender los problemas de las zonas empobrecidas en el país, sin considerar a los indígenas en la instrumentación de políticas públicas y sin la necesidad de negociar con ningún grupo social que no fuera la élite del país. El reduccionismo cultural traía consigo un simplismo en política que no pocas veces se tradujo en exclusión, desprecio y pobreza.

Muchos movimientos indigenistas a lo largo del s.XX intentaron recordarle al estado mexicano que su pretensión centralizadora era un disparate sustentado en la equiparación del blanco clasemediero urbano con “el mexicano”. En los últimos años, el EZLN ha sido uno de los movimientos más exitosos en el posicionamiento de una agenda que relativiza la idea de una mexicaneidad monolítica y la de un México que se construye sólo desde la óptica de la urbanidad y la ciudad. A los triunfos indudables del movimiento zapatista se suman los de las defensas valientes de municipios y comunidades indígenas como la de Cherán en Michoacán y la de la Tribu Yaqui en Sonora.

Cherán y los Yaquis son ejemplos claros de lo que significaría “México, nación pluricultural” (precepto constitucional muchas veces convertido en slogan vacío), pero también de la apropiación y pluralización del derecho. Son comunidades que han resistido el embate centralista y homogeneizador del estado nacional y han reivindicado el ideario del derecho social trazado en la Constitución de 1917: desarticulación del sistema de privilegios de los latifundistas porfiristas del s.XIX y XX y el reconocimiento de una pluralidad socio-cultural que no podía ser regulada en su totalidad por el Código Civil napoleónico importado por México en la segunda mitad del s.XIX.

El derecho social planteado en la Constitución de 1917 buscaba enmendar los errores del igualitarismo liberal de Juárez que había sometido a muchísimas comunidades a una tremenda desigualdad De Facto, justificada por el proyecto de la igualdad De Iure. Para los revolucionarios mexicanos del siglo pasado –sobre todo los de extracción indígena o campesina– era evidente que para completar la lucha de justicia social iniciada por muchos de los independentistas era fundamental reconocer las diferencias y buscar incluirlas en la configuración del estado mexicano y, por consiguiente, construir un nuevo derecho. Ese derecho debía garantizar la igualdad en el ejercicio de la ciudadanía con mecanismos jurídico-políticos que permitieran equilibrar la desigualdad social que se había recrudecido durante el último cuarto del siglo XIX y la primera década del XX. El reparto agrario, los derechos sociales (sistema universal de salud, educación y retiro), así como el municipio libre son las estrellas polares de esa estrategia.

Yaquis, cheranenses y zapatistas han entendido esto como una conquista jurídica que les pertenece, una conquista que se logra tras décadas de exclusión y en la que el postulado fundamental es el del equilibrio social a través de una distribución de los recursos donde se tiene que reconocer lo local. Esa participación activa en el orden jurídico nacional, esa apropiación de su derecho, es un expediente democrático fundamental que desde luego se enfrenta y se seguirá enfrentando con las ambiciones de políticos autoritarios y centralistas. Nada nuevo bajo el sol, pues casi cualquier apropiación del derecho suele acompañarse de una poco amable confrontación política y social, porque esa apropiación supone un límite claro a la fuerza y el poder que se ejerce desde los puestos de privilegio.

Interpretar las luchas de los municipios o comunidades indígenas por la participación en el control de los recursos naturales y culturales locales (i.e. Atenco y los Yaquis) como la búsqueda de privilegios injustificados, es el expediente de una visión de un México monolítico y homogéneo en donde los recursos deben distribuirse desde un centro de poder inquebrantable donde no cabe la diferencia. Si hemos de hacer nuestro el ideario de “igualdad ante la ley” de la Revolución Francesa que suponía desaparecer los privilegios estatamentales –tal y como querían los liberales del s.XIX–, también debemos hacer nuestro el ideario de los derechos sociales de nuestra propia Revolución, pues ese supone desmontar los privilegios de un sistema de mercado salvaje donde florecen las condiciones para un sistema de desigualdad donde se rompen las redes del tejido social.

http://www.revistahashtag.net/

sábado, 15 de junio de 2013

El uso de la fuerza pública






El poder del Estado siempre ha ido de la mano con la violencia. La utilización de la violencia es, en última instancia, la manifestación más clara de quién detenta el poder, concretamente el poder impositivo. La relación entre Estado y violencia es tan importante que una de las definiciones fundamentales sobre su naturaleza básica, elaborada por el sociólogo alemán Max Weber, a principios del siglo XX, describe al Estado moderno como “una asociación de dominación de carácter institucional que ha intentado con éxito monopolizar la violencia física legítima dentro de un territorio como medio de dominación”. Según esta definición, cuando existe un monopolio legítimo de la violencia física, estamos frente al poder estatal. A la violencia física legítima que ejerce el Estado se le llama también fuerza pública.

El uso de la fuerza pública, es decir, el uso exclusivo de la violencia por parte del Estado es una posesión que implica una concentración del poder. “Vencer a alguien es privarlo de sus armas”, señala Michel Foucault. El monopolio de la violencia por parte del Estado es una expropiación al resto de la sociedad y esta expropiación debe ser públicamente justificada para que la sociedad no se sienta vencida ante el poder. Es necesario mantener señales claras de que el monopolio de la fuerza pública favorece a la sociedad en lugar de amenazarla. La democracia refuerza el hecho de que el uso de la fuerza pública siempre debe ser legítimo y no estar a discreción sólo de la clase política. Por eso el uso de la fuerza pública, en un Estado democrático, nunca es un elemento de aplicación aislada, sino que se encuentra fuertemente relacionado con otra gran característica: la impartición de justicia.

Toda legitimidad de la fuerza pública depende de la justicia que busca ejecutar, hacer valer, ejercer y respaldar. Sin una lógica de la justicia que esté detrás, la fuerza pública se vuelve pura violencia. La justicia puede ser interpretada desde un discurso puramente formal como una infracción a la ley, pero esta justificación sólo tiene sentido si la ley que se ha infraccionado es también una ley legitimada ante la sociedad. En otras palabras, la legitimidad en el uso de la fuerza pública tiene que ser demostrable, no sólo de manera formal, jurídica e institucional, sino de forma política: la sociedad debe estar convencida de que lo que se está defendiendo es el pacto social, el bien mayor y no el interés particular. Es en la buena política donde se encuentra el conjunto de razones para la obediencia social y es en la mala política, donde se inician las posibilidades de la sublevación, tal como lo dice Fernando Savater. Sólo con la buena política, asentada en la justicia, existe un reforzamiento democrático y no una vuelta al autoritarismo.

Con el avance significativo que, en las últimas dos décadas, han tenido los derechos humanos, la legitimidad en la aplicación de violencia se ha visto transformada y reducida. La educación para la paz, las técnicas de resolución de conflictos, la observación internacional de los problemas internos, han agrandado el sentido de la justicia al que debe suscribirse el Estado. El movimiento civil mundial ha ampliado la agenda previa que se debe agotar antes de pensar en el uso de la fuerza pública. Lo anterior impacta la propia noción de que el Estado debe estar, necesariamente, fundamentado en el control de la violencia. Se trata de que otra serie de ideas, las que surgen del diálogo nacional, sean capaces de adquirir su fuerza expositiva ante la violencia.
Hablamos de contraponer la diversidad de las palabras contra el monopolio de la violencia. Hacer del diálogo una fuerza pública y encontrar otros fundamentos para el Estado.

¿Hay alternativa entonces al uso de la violencia estatal? Quizá vengan bien las palabras de Albert Camus, en su libro El hombre rebelde: “de los fundamentos del Estado se deduce evidentemente que su fin último no es dominar a los hombres ni acallarlos por el miedo o sujetarlos al derecho del otro, sino por el contrario libertar del miedo a cada uno para que, en tanto sea posible, viva con seguridad, esto es, para que conserve el derecho natural que tiene a la existencia, sin daño propio ni ajeno. Repito que no es el fin del Estado convertir a los hombres de seres racionales en bestias o en autómatas, sino por el contrario que su espíritu y su cuerpo se desenvuelvan en todas sus funciones y hagan libre uso de la razón sin rivalizar por el odio, la cólera o el engaño, ni se hagan la guerra con ánimo injusto. El verdadero fin del Estado es, pues, la libertad”.

Por Mario Edgar López
La Jornada Jalisco
Junio 15 de 2013

martes, 11 de junio de 2013

Halcones: Terrorismo de Estado





En este documental, ganador del premio al mejor documental en Pantalla de Cristal 2006, Canal Seis de Julio aborda los sucesos del 10 de junio de 1971, presenta imágenes inéditas de la matanza y profundiza en la investigación de ese hecho hasta llegar a hallazgos sorprendentes acerca de lo sucedido en torno al llamado Jueves de Corpus.

Halcones, Terrorismo de Estado es un trabajo sólidamente respaldado con documentos: destacan entre ellos los telegramas del embajador de Estados Unidos en México, Robert Mc Bride, que ponen al descubierto la particupación del Estado mexicano, con la colaboración directa de las Fuerzas Armadas, como creador del grupo paramilitar "Los Halcones" concebido para reprimir al movimiento estudiantil, y la inocultable anuencia de Luis Echeverría.

También cuenta con el análisis del escritor Carlos Montemayor, los testimonios de sobrevivientes del evento y constituye un aporte histórico a la interpretación de ese sucesoEn este documental, ganador del premio al mejor documental en Pantalla de Cristal 2006, Canal Seis de Julio aborda los sucesos del 10 de junio de 1971, presenta imágenes inéditas de la matanza y profundiza en la investigación de ese hecho hasta llegar a hallazgos sorprendentes acerca de lo sucedido en torno al llamado Jueves de Corpus.





Reprime policía del GDF la movilización del 10 de junio; más de una decena de detenidos, periodistas agredidos





Urgente: Boletín de Prensa

Ayer, alrededor de las 7.30 de la tarde, la primera movilización en conmemoración del 10 de junio fue dispersada y reprimida. Con un brutal despliegue policíaco la policía avanzó sobre la movilización y detuvo a varios compañeros en la calle 20 de Noviembre.

En este momento hay compañeros encapsulados por la policía del GDF en 20 de Noviembre, aguantando el intento de desalojo policial. Otros grupos fueron aislados para facilitar las detenciones. Entre los detenidos se encuentran varios militantes de la Liga de Trabajadores por el Socialismo, los estudiantes Alex Osorio, de la preparatoria 2 UNAM, Jesús Pegueros Briceño, de la Facultad de Economía UNAM, Nancy Cornejo Cázares y Edgar Gonzalo Arredondo Gonzàlez estudiante de la Facultad de Filosofia y Letras estudiante de la Facultad Filosofía y Letras y Sergio Abraham Méndez Moissen, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales y estudiante del Doctorado en Estudios Latinoamericanos, quien estuvo activo durante el Movimiento YoSoy132 y el MPJD.

Fueron trasladados en la patrulla P6428 y luego se los llevaron en una camioneta BLANCA SIN ROTULAR número de placa 426vm.

Exigimos la aparición inmediata y en libertad de nuestros compañeros y el resto de los detenidos de la represión orquestada por el Gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera y sus brazos represivos.


Exigimos el cese a la criminalización de la protesta social y de la represión a los que luchan.
¡Protestar es un derecho, no un delito!


Liga de Trabajadores por el Socialismo


Juventud Anticapitalista socialista y Revolucionaria


Agrupación de Mujeres Pan y Rosas

domingo, 9 de junio de 2013

Convocan a Marcha para exigir justicia por la Matanza del Jueves de Corpus el 10 de junio de 1971









Difusión México D.F., Viernes 7 de junio de 2013

Boletín de prensa
Coordinación por una memoria histórica y de resistencia combativa

El movimiento del pueblo organizado a lo largo de la historia ha sido víctima de la represión ejercida por el Estado, por ello que a 42 años de la represión conocida como “el Halconazo” en la que estudiantes y pueblo en general manifestaban su rechazo a la formas autoritarias que en años anteriores había dejado saldos de muertos y desaparecidos, fueron atacados por el grupo paramilitar identificado como los “Los halcones”, mandatado por el entonces gobierno genocida de Luis Echeverría Álvarez.

Realizar la marcha en memoria de los hechos ocurridos el 10 de junio de 1971, nos obliga no sólo a exigir justicia por estos hechos, sino a visibilizar y evitar que impere la impunidad, ya que continúan cometiéndose diversas agresiones contra el movimiento del pueblo organizado en general.

Las justas reivindicaciones políticas y sociales por las que lucharon los estudiantes de 1971 hasta la fecha no han sido atendidas por los gobiernos, por el contrario, la respuesta ha sido las Reformas estructurales neoliberales que no representan transformaciones en favor de las masas trabajadoras.

Ejemplo de ello es la reciente reforma educativa que en el discurso habla de la gratuidad de la educación pero en los hechos la privatiza, condenando al pueblo a la ignorancia y a ser objeto de conocimientos tecnificados para que conformen la masa de obreros con capacidades técnicas para la industria capitalista.

Otro de los proyectos educativos que sistemáticamente ha sido atacado es el de las Normales Rurales, con el objetivo de acabar con el carácter humanista e integral de su formación docente y de paso aniquilar su forma de organización interna estudiantil, y así someter sus justas demandas y derechos a los designios del capital.

Por ello, el día de hoy diversas organizaciones nos reunimos para exigir justicia y reivindicar no sólo las demandas educativas sino también las sociales.

Desde 1971 el paramilitarismo es política de Estado, utilizada por gobiernos profascistas; se crean grupos de choque exprofeso para agredir estudiantes; grupos paramilitares continúan irrumpiendo en las comunidades organizadas, como el caso de los compañeros del Municipio Venustiano Carranza, miembros de la Organización Campesina Emiliano Zapata-Casa del Pueblo integrantes del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (OCEZ-CP-FNLS) en Chiapas; que ahora tienen 9 presos de políticos encarcelados de manera arbitraria, extrajudicial, y que fueron torturados.

Las desapariciones forzadas se continúan cometiendo a lo largo del país, política criminal dirigida contra el pueblo en general, y sobre todo a quienes se organizan políticamente, es decir, luchadores sociales y defensores de derechos humanos; 59 de éstos últimos desaparecidos se dieron en el sexenio de Calderón.

Un ejemplo fehaciente que forma parte del contexto de criminalización de la protesta popular, es el “Protocolo de actuación policial de la Secretaria de Seguridad Pública del DF para control de multitudes” que ha significado un retroceso en materia de derechos humanos, pues elimina de tajo, entre otros, el derecho a la libre manifestación de ideas y el derecho humano a la protesta, exigimos, su no aplicación en contra de quienes nos manifestaremos el día lunes 10 de junio.

Es una exigencia popular el esclarecimiento de los hechos represivos que ha perpetrado el Estado tanto en el pasado como en el presente, en el que esperamos terminar con toda esta impunidad y que la tan necesaria justicia se haga presente.

CONVOCAMOS: Marcha lunes 10 de junio de 2013, 16:00 hrs. del metro Normal al Zócalo.

A los medios de comunicación
A las organizaciones sociales y políticas independientes
Al pueblo en general

Comité 68
Comité Hasta Encontrarlos
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo FNLS
Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México FECSM
Brigada Estudiantil Multidisciplinaria
Asociación de padres y familiares de las víctimas de Sucumbíos Ecuador
Radio Estudiantil Libertaria
Frente de Lucha Estudiantil Julio Antonio Mella FLEJAM
Y otras organizaciones sociales y políticas

Video Conferencia de Prensa: Convocan a actividades en memoria de la Matanza del Jueves de Corpus, mejor conocido como El Halconazo


http://cencos.wordpress.com

lunes, 15 de abril de 2013

"Antes de recibirnos de licenciados primero nos recibiremos de hombres": estudiantes de 1968





Recuerdo que una de las consignas de los estudiantes en 1968 –decididos en ese momento a luchar por los intereses del pueblo- era: “Antes de recibirnos como licenciados en la universidad, primero debemos recibirnos como hombres”; aunque hoy suena como machista, la realidad es que en aquel tiempo era un grito muy aplaudido en las manifestaciones. Por ello me extraña que en medio de protestas masivas de los maestros contra la “reforma educativa”, se dejen enlistar intelectuales. Dice la nota: El presidente Enrique Peña Nieto remitió al Senado cinco ternas para la designación de igual número de integrantes de la junta de gobierno del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE). Todos los aspirantes son licenciados en sicología o sociología, con maestrías y doctorados en materia educativa y trayectorias como docentes e investigadores en instituciones de enseñanza superior, entre ellas la UNAM.

¿Será que los 15 “intelectuales” propuestos hayan aceptado de buena gana ser miembros del INEE o están siendo obligados por Peña Nieto y Chuayffet? Los maestros de Guerrero, Oaxaca, Michoacán, Chiapas, DF, no aceptan la llamada “reforma educativa” ni al INEE porque no están de acuerdo con las propuestas del gobierno y además porque en ningún momento han sido consultados; así que esos “15 intelectuales” sólo le están haciendo el “caldo gordo” al gobierno del PRI, a Chuayffet y al “pacto”. ¿Sabían los candidatos del INEE que los maestros de la CNTE proponen evaluaciones coordinadas, colectivas, integrales, por estado, con la participación de estudiantes y padres de familia, de ser posible, la comunidad? No es un simple examen de conocimientos para ver quien ha leído más libros o escuchar una pieza oratoria. La CNTE habla de ser integral, es decir, tomar en cuenta la acción magisterial completa.

La realidad es que para este tipo de evaluación no se necesitan “doctores” sino gente pensante que sepa en la práctica qué es ser profesor rural y urbano. No se trata de calificar a un maestro de filosofía, de historia o de matemáticas, sino de evaluar si un profesor es comprendido por sus alumnos, si su comportamiento en la escuela es adecuado y si la comunidad lo acepta por la relación que establece con ella. No puede aceptarse que un profesor “sepa mucho” pero que los estudiantes y la comunidad no lo quieran. Lo que pasa es que las tontas autoridades de la SEP -ante la presión internacional de evaluar a los maestros e informar detalladamente- creen que es una evaluación tradicional de conocimientos como se practican en las universidades. Recuerdo que en 1972, cuando ingresamos como profesores en el CCH-UNAM, dieron su calificación estudiantes a quienes impartimos clase, presentamos un trabajo a discusión entre aspirantes y los profesores también calificaron.

Chuayffet sabe –aunque sea personaje importante del grupo Atlacomulco- que puede ser dado de baja en la SEP porque ha cometido muchos errores, tal como declarar que los amparos y las marchas de nada sirven y que él no darán ni un paso atrás con las candidaturas al INEE; Chuayffet quiere dejar todo armado y presionar con ello. Lo que sucede es que los “intelectuales” no deben dejarse marear pensando en que “no son políticos y están más allá de la política”. Nada de eso: en las sociedades clasistas estamos con unos o con otros, aunque piensen que es un dogma marxista; estamos al servicio del gobierno y el capital o al servicio de los trabajadores. Los “intelectuales” no pueden cerrar los ojos. No olviden que los profesores siguen en las calles y que ellos están representando los intereses de los de abajo. ¿Sinodales de quien serán si los maestros aún no han sido consultados por un gobierno que se autocalifica de “democrático”?

El problema es que el PRI, como sucedió en 1968, 1999 y en muchos años, ha sabido conquistar a los “intelectuales”, incluso a los periodistas, con el argumento de no hacer coro con los “izquierdistas” o radicales. No puedo olvidar que en 1968 todos los medios de información vomitaban basura contra el movimiento estudiantil y en 1999 muchos “intelectuales” acusaron a los estudiantes de “provocadores”. ¿Qué caso tiene que después de la represión hayan condenado al gobierno cuando en plena lucha han sido cómplices? Siempre ha dado la impresión de que el PRI ha tenido la capacidad de repartir dinero o por lo menos ofrecer viajes al extranjero para comprar a muchos intelectuales. Por eso sería muy importantes que los “intelectuales” escogidos para integrar el INEE comiencen por deslindarse. En la lista hay intelectuales que aún son honestos.

Si la educación en México ocupa los últimos lugares en el mundo no es por culpa de los maestros sino de la estructura económica, política y educativa capitalista impuesta desde hace más de un siglo. No es un problema de gis, pizarrón y profesores, sino de miseria, desempleo y hambre en la mayoría de los hogares de los estudiantes mexicanos; pero también de políticas educativas institucionales que no han atendido lo educativo sino la politiquería de partidos. Por ello las luchas de los profesores de la CNTE, así como de otras oposiciones, siempre han sido justas. Así que “evaluadores” de todos los niveles y prestigios les pedimos que respeten a los maestros que están en las calles repudiando la reforma educativa y el INEE por imponer ideas que no han sido analizadas ni discutidas por los maestros. (12/IV/13)

Por Pedro Echeverría V.

http://pedroecheverriav.wordpress.com

sábado, 8 de septiembre de 2012

La sociedad chilena "aún no se recupera" de herencia y secuelas de dictadura: Camila Vallejo






A más de dos décadas del retorno a la democracia, tras casi 17 años de régimen militar, Chile "aún no se recupera" de la herencia y secuelas del régimen dictatorial de (Augusto) Pinochet", dijo la dirigenta estudiantil Camila Vallejo.

"Todavía la sociedad chilena, independiente de si vivimos o no el momento, vive las consecuencias, las secuelas de la dictadura en lo institucional, en lo económico y social, como los dolores por las víctimas", indicó la carismática dirigenta universitaria.

Figura emblemática del movimiento estudiantil chileno en 2011, Vallejo es parte de una generación que a casi cuatro décadas del golpe militar que instauró la dictadura de Pinochet (1973-1990), ha tomado un puesto de relevo en las luchas sociales del país.

Nacida el 21 de abril de 1988, pertenece a una nueva camada de líderes juveniles que no experimentaron ni la derrota política que significó el golpe militar contra el gobierno popular ni los miedos frente al terrorismo de Estado ejercido por la dictadura de Pinochet.

Como país y como sociedad, "no nos hemos recuperado justamente porque la herencia que nos dejó ese golpe militar fue una Constitución Política pinochetista, que consagra un modelo económico neoliberal y que no es garante en materia de derechos", señaló.

Indicó que "lo que simboliza el 11 de septiembre es una herida de la cual todavía no nos recuperamos, pero que a la vez nos plantea un desafío al movimiento social a avanzar en esa construcción de una sociedad distinta".

En entrevista con Notimex, Camila señaló que "aunque no hayamos estado presentes, el golpe del 11 de septiembre de 1973 (contra el presidente socialista Salvador Allende) y la dictadura, es un dolor que parte nuestra sociedad".

Agregó que "los movimientos sociales que se han levantado en el país tocan el problema estructural, que tiene que ver con nuestra Constitución y con las bases ideológicas de este modelo impuesto en dictadura".

Camila anotó que entre los reclamos de los movimientos sociales está la soberanía de los recursos naturales, mayor descentralización del país, una democracia más participativa, salud de calidad para todos, educación gratuita, y el fin de todos los amarres de la dictadura".

El movimiento estudiantil es, precisamente, una de las respuestas a esa herencia de la dictadura, cuando dice "fin a la educación de Pinochet", esa educación de mercado que tiene como eje el lucro, la segregación y la privatización", concluyó.

Con Información de NTX.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Video-Documental: Cómo empezar una revolución






Una historia sobre el poder de la gente para cambiar el mundo y sobre un hombre que durante más de 50 años ha ayudado a los pueblos a derrocar a sus dictadores. Su nombre es Gene Sharp y aunque él sea un desconocido en muchos lugares del mundo, sus 198 métodos para hacer una revolución han encendido la mecha en varios rincones del planeta.

El poder de la resistencia no violenta
Desde muy joven, su formación le llevó a querer transformar el mundo en un lugar mejor y a dejarlo en mejores condiciones que cuando lo encontró. Tenía muy claro que la mejor manera de luchar contra los regímenes autoritarios era hacerlo a través de la resistencia no violenta. Su sencillo manual "De la dictadura a la democracia", traducido a 30 idiomas, ha traspasado fronteras clandestinamente. Las últimas tecnologías lo han extendido como la pólvora y su idea de que existe una poderosa alternativa al conflicto violento ha prendido en revoluciones como la serbia, la ucraniana, la iraní o las más actuales de la "primavera árabe".

Armas económicas, psicológicas y sociales contra la opresión
"Como empezar una revolución" ilustra con testimonios y archivo, algunas de las formas de rebelión como el boicot económico, la desobediencia civil o las protestas, aplicadas en diferentes contextos políticos. Los activistas de las revoluciones serbia, ucraniana o la egipcia nos cuentan cómo siguieron los métodos de Gene Sharp y derrocaron a sus tiranos. Combatieron con armas económicas, psicológicas y sociales, la lucha más poderosa contra la opresión, la injusticia y la violencia.

Protagonismo recuperado gracias a internet
Las teorías de este erudito americano de 83 años continúan transmitiéndose masivamente en la actualidad a través de internet. Desde Birmania a Túnez, los logros han sido incuestionables y gobiernos como el de Venezuela o Irán le han acusado de trabajar para la CIA, en favor de la política expansionista de Estados Unidos.

Los actuales líderes de las revoluciones árabes, que en este momento se están llevando a cabo, cuentan cómo las teorías de Sharp calan en el pueblo y provocan, que la gente oprimida pueda alcanzar la libertad de forma autosuficiente.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Camila Vallejo: el poder se debe disputar



martes, 19 de junio de 2012

La represión a Movimientos Estudiantiles en México un episodio difícil de olvidar






México.- Episodios que conmocionaron México como la matanza de Tlatelolco en 1968 y la de Corpus Christi en 1971 son recordados en el Museo de la “Memoria Indómita”, que ha abierto sus puertas en el corazón de la capital mexicana para exigir justicia por los cientos de desaparecidos políticos.

“La muerte nos hace descansar, pero la desaparición no mata ni deja vivir; es la tortura perenne, esa incertidumbre de no saber qué pasó con ellos”, aseguró durante la inauguración del centro el pasado jueves con la voz entrecortada Rosario Piedra, hermana de Jesús Piedra Ibarra, desaparecido en 1974 en la norteña ciudad de Monterrey.

La desaparición de Jesús Piedra, acusado de pertenecer a un grupo armado, y la incansable lucha de su madre Rosario Ibarra, sentaron las bases para la formación del Comité Eureka integrado por madres de detenidos durante la “Guerra sucia” en México (1960-1970)

Ahora esa organización y la de “HIJOS por la Identidad y la Justicia, contra el Olvido y el Silencio” son las impulsoras de este “centro de la memoria” ubicado en un antiguo edificio restaurado de dos plantas, que desde 1923 albergó un cuartel de bomberos, ahora cedido por el Gobierno de la capital mexicana.

Fotografías, vídeos, testimonios e incluso anotaciones de diarios personales conforman una muestra que hace honor a la frase del escritor uruguayo Eduardo Galeano inscrita en la entrada: “Los desaparecidos no desaparecen, ni desaparecerán mientras estén vivos en la memoria de quienes se reconocen en ellos”.

Tania Ramírez, del colectivo HIJOS, opinó en declaraciones a Efe que en México “no existe una conciencia clara de que la desaparición forzada no es algo nuevo sino que sucedió hace décadas”, lo que crea una sociedad cada vez “menos exigente” con el Estado en cuanto a las garantías que debe preservar.

Hija de Rafael Ramírez Duarte, desaparecido en julio de 1977, esta joven de 34 años, especializada en derechos humanos, considera que las desapariciones actuales, mucho más numerosas, son una continuación del clima de impunidad que se creó en décadas anteriores ante la ausencia de juicios y castigo a los responsables.

“Cientos de desaparecidos durante los sesenta, setenta y ochenta generan un escenario de desinterés, de falta de atención, de no procuración de justicia, de no cuidado a las familias, a las víctimas, y en ese entorno la impunidad se instala”, agregó.

Aunque el Comité Eureka tiene contabilizados 552 desaparecidos de índole política desde el primer registro de 1969, Ramírez cree que pueden ser muchos más, porque la organización sólo tiene en cuenta casos que le han sido denunciados directamente.

A la inauguración del centro, al que Ramírez insiste que no se llame museo porque lo que ahí se expone “aún está vivo”, asistieron familiares de desaparecidos, personalidades de la cultura como la célebre escritora Elena Poniatowska, y algunas de las pocas personas que fueron puestas en libertad tras ser secuestradas.

A Laura Gaitán, psicóloga de 55 años originaria de Chihuahua, la apresaron en 1974 cuando tenía 23 años junto con su hijo de apenas dos años y, según relata a Efe, la llevaron a un recinto militar donde sufrió torturas físicas y psicológicas. Pero a los tres meses Gaitán que pertenecía al Movimiento de Acción Revolucionaria fue liberada y ahora puede contarlo.

“Yo tenía la idea de que a mí me iban a matar. Pero un día simplemente fueron por mí al sótano donde me tenían y me trasladaron a la central camionera para que me fuera a mi casa a Chihuahua con indicaciones de que no llamara a nadie, de que me matarían si volvía a meterme en asuntos políticos”, explicó.

“Es algo que no debes de olvidar, lo debes de tener siempre presente; es peligroso que se olviden esas historias. Esta casa tiene así la acogida de todos los sentimientos, de todos los dolores, de todas las esperanzas”, indicó emocionada.

Una de las salas del centro acoge la campaña fotográfica “Los desaparecidos nos faltan a todos” en la que han participado numerosas personalidades, como el cantautor Daniel Viglietti, Poniatowska y la periodista Carmen Aristegui.

Precisamente Poniatowska, que ha realizado trabajos sobre la matanza de Tlatelolco y las desapariciones forzadas, relató cómo un día intentando consolar a Rosario Ibarra le preguntó por qué lloraba y ésta le contestó que lo hacía porque su hijo, allá donde estuviera, podría estar mojándose.

“La desaparición es la peor forma de tortura”, agregó tajante la escritora, quien indicó aEfe que “hay que recordar para no repetir los mismos errores”. 

Fuente: Efe