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jueves, 4 de septiembre de 2014

Derechos sociales y equidad



En el siglo XIX,  Benito Juárez emprendió una batalla jurídica y política contra la Iglesia mexicana que terminaría en las célebres Leyes de Reforma. Éstas intentaban evitar de forma definitiva la injerencia de los actores religiosos dentro de la política mexicana. A su vez, las leyes intentaban trastocar los fueros del estamento religioso “desamortizando sus bienes”, lo que suponía quitarle los privilegios históricos a la Iglesia y también darle cauce al paradigma liberal de la “igualdad ante la ley”.




Juárez y sus seguidores consideraban que era fundamental para el desarrollo de México eliminar los privilegios del sector eclesiástico e igualar a los sujetos jurídicos. Era parte de un programa que buscaba consolidar cierto ideario independista que consideraba todo resquicio del pasado monárquico como un símbolo de opresión. Muchos liberales de la época pensaron que era una operación legislativa que entrañaba en sí un añejo deseo de justicia y de equilibrio social. Lo cierto es que la desamortización de los bienes comunales de la Iglesia mexicana obligaba a un procedimiento similar con las comunidades indígenas campesinas. La igualdad ante la ley se asumió de forma tajante y con ello se eliminaban también los “privilegios” que habían tenido las comunidades indígenas desde tiempos de Carlos V.

No es este el espacio para evaluar la conducta de Juárez respecto a sus compatriotas indígenas, ni de decidir si fue una medida con la que conscientemente se atentó contra ellos. Se trata más bien de recordar este episodio para reflexionar sobre el tema de la equidad social en México, y sobre el lento tránsito hacia el entendimiento del país como una nación que necesita de un derecho pluralista que no justifique jerarquías anti-democráticas, pero que tampoco promueva miopías igualitarias.

Parte importante del discurso legitimador que tuvo el PRI en su época de apogeo fue la de que en México todos éramos mestizos. Con esa retórica la élite gubernamental intentaba sustentar una política centralizadora; justificar un derecho homogéneo; y promover el mito de una identidad nacional que le permitía operar sin atender los problemas de las zonas empobrecidas en el país, sin considerar a los indígenas en la instrumentación de políticas públicas y sin la necesidad de negociar con ningún grupo social que no fuera la élite del país. El reduccionismo cultural traía consigo un simplismo en política que no pocas veces se tradujo en exclusión, desprecio y pobreza.

Muchos movimientos indigenistas a lo largo del s.XX intentaron recordarle al estado mexicano que su pretensión centralizadora era un disparate sustentado en la equiparación del blanco clasemediero urbano con “el mexicano”. En los últimos años, el EZLN ha sido uno de los movimientos más exitosos en el posicionamiento de una agenda que relativiza la idea de una mexicaneidad monolítica y la de un México que se construye sólo desde la óptica de la urbanidad y la ciudad. A los triunfos indudables del movimiento zapatista se suman los de las defensas valientes de municipios y comunidades indígenas como la de Cherán en Michoacán y la de la Tribu Yaqui en Sonora.

Cherán y los Yaquis son ejemplos claros de lo que significaría “México, nación pluricultural” (precepto constitucional muchas veces convertido en slogan vacío), pero también de la apropiación y pluralización del derecho. Son comunidades que han resistido el embate centralista y homogeneizador del estado nacional y han reivindicado el ideario del derecho social trazado en la Constitución de 1917: desarticulación del sistema de privilegios de los latifundistas porfiristas del s.XIX y XX y el reconocimiento de una pluralidad socio-cultural que no podía ser regulada en su totalidad por el Código Civil napoleónico importado por México en la segunda mitad del s.XIX.

El derecho social planteado en la Constitución de 1917 buscaba enmendar los errores del igualitarismo liberal de Juárez que había sometido a muchísimas comunidades a una tremenda desigualdad De Facto, justificada por el proyecto de la igualdad De Iure. Para los revolucionarios mexicanos del siglo pasado –sobre todo los de extracción indígena o campesina– era evidente que para completar la lucha de justicia social iniciada por muchos de los independentistas era fundamental reconocer las diferencias y buscar incluirlas en la configuración del estado mexicano y, por consiguiente, construir un nuevo derecho. Ese derecho debía garantizar la igualdad en el ejercicio de la ciudadanía con mecanismos jurídico-políticos que permitieran equilibrar la desigualdad social que se había recrudecido durante el último cuarto del siglo XIX y la primera década del XX. El reparto agrario, los derechos sociales (sistema universal de salud, educación y retiro), así como el municipio libre son las estrellas polares de esa estrategia.

Yaquis, cheranenses y zapatistas han entendido esto como una conquista jurídica que les pertenece, una conquista que se logra tras décadas de exclusión y en la que el postulado fundamental es el del equilibrio social a través de una distribución de los recursos donde se tiene que reconocer lo local. Esa participación activa en el orden jurídico nacional, esa apropiación de su derecho, es un expediente democrático fundamental que desde luego se enfrenta y se seguirá enfrentando con las ambiciones de políticos autoritarios y centralistas. Nada nuevo bajo el sol, pues casi cualquier apropiación del derecho suele acompañarse de una poco amable confrontación política y social, porque esa apropiación supone un límite claro a la fuerza y el poder que se ejerce desde los puestos de privilegio.

Interpretar las luchas de los municipios o comunidades indígenas por la participación en el control de los recursos naturales y culturales locales (i.e. Atenco y los Yaquis) como la búsqueda de privilegios injustificados, es el expediente de una visión de un México monolítico y homogéneo en donde los recursos deben distribuirse desde un centro de poder inquebrantable donde no cabe la diferencia. Si hemos de hacer nuestro el ideario de “igualdad ante la ley” de la Revolución Francesa que suponía desaparecer los privilegios estatamentales –tal y como querían los liberales del s.XIX–, también debemos hacer nuestro el ideario de los derechos sociales de nuestra propia Revolución, pues ese supone desmontar los privilegios de un sistema de mercado salvaje donde florecen las condiciones para un sistema de desigualdad donde se rompen las redes del tejido social.

http://www.revistahashtag.net/

martes, 19 de agosto de 2014

La lucha en MoReNa





Hablar de Morena es amplio, pues Morena mismo es muy amplio. No les conozco a todos como quisiera, ni me conocen todos como debieran. Caminamos ya bajo una camiseta de movimiento político-social y también de partido político. Lo primero no ha causado tanto revuelo. Lo segundo ha levantado incluso hasta ámpulas y me gustaría hablar de que también ha levantado crítica constructiva, pero no puedo, porque no ha sido así.

La línea entre la crítica que construye y el veneno que destruye es muy delgada y en varios sentidos ha comenzado a ser rebasada. Desde comentarios generalizadores y absolutistas (en los cuales hasta después de varios intercambios terminan aclarándonos -¡por fin!- que no se refieren a todo Morena), hasta expresiones llenas de arrogancia y soberbia en donde, a menos de un mes de que Morena ya es oficialmente un partido político, ya le piden cuentas como si con ello estuvieran juntando tantos y tantos años de no haber exigido como ciudadanos lo que debímos haber exigido y ya se refieren a los militantes (en términos absolutistas y generalizadores también) como “parásitos” y “mantenidos”, vale la pena hacer un llamado a todos los integrantes de Morena a estar atentos y, sobre todo, siendo que muchos son compañeros que han caminado con nosotros y cuyo trabajo y trayectoria es reconocido porque ellos mismos se lo han ganado en lo que se llama ‘el trabajo hormiga’, cerrar filas, pues desafortunadamente en ese furor ciudadano de ‘ahora-sí-te-exijo-y-te-audito’ que es muy válido, pero mucho de ese exigir se ha soltado con mucha desinformación porque así como exigen no han tenido la delicadeza de acercarse directamente a los comités territoriales a informarse más, también me he dado cuenta de que hay ataques incluso movidos por sentimientos muy bajos de rencor, de venganza y aunque suene absurdo: hasta de envidia.

Les pido de antemano a mis compañeros de Morena una disculpa, pues quizá me adelante un tanto, pero lo considero necesario. Si cometo algún tipo de violación primero y antes que nada ante ustedes como militantes, sé que existe una Comisión de Honor y Justicia y a ello me apego. No es secreto que vienen ya candidaturas y emanarán de Morena. No es secreto que varias de ellas, por lógica, emergerán de las bases. Hoy jugamos con la ironía de que lo que antaño hubiéramos deseado tantos (que surgieran candidatos a cargos de representación desde la ciudadanía) hoy ni eso parece llenar a los “revolucionarios” desesperados e impacientes, exigentes de lo que ni ellos mismos son capaces de rebasar, ya que tanta prisa tienen, ya que tanta perfección exigen, por ello reitero en el llamado a estar atentos y a cerrar filas en torno a esos compañeros.

Ojo: no me ciego, nunca me he cegado. He sido de las activistas más auto-críticas dentro del Movimiento y sé que Morena no es la perfección andando. A diferencia de quienes parecieran así exigirlo, soy consciente de que Morena como partido político no nace pura, ni impoluta. No soy absurda. Nada en este México que ha sufrido décadas y décadas de corrupción e impunidad puede vanagloriarse de purismo. Es estúpido. En ese mismo tener mis pies en la tierra, sé que no todos los militantes en Morena son la congruencia y la honradez personificadas. En ese mismo tener mis pies en la tierra sé que Morena, representando una opción viable (aunque no les guste) y que puede conglomerar masa social más informada, politizada, solidaria y consciente (pues no ha dejado de hacer ese trabajo en su faceta como movimiento), es susceptible de ser infiltrada… y lo está batallando. Los jueces ya instalados en el púlpito de los iluminados y prístinos por supuesto que ya nos señalan eso, pero curiosamente no se han acercado a preguntarnos cómo la hemos estado librando durante todo el proceso de conformación de comités territoriales. Yo me pregunto si ser los más fregones del territorio mexicano los exime de esas muestras de humanismo y los dota de ese poder de jueces, ya que de izquierda se dicen, incluso más que nosotros, los que nos llamamos Morenos.

A continuación comparto las siguientes líneas que son el sentir de una compañera de Morena que ya ha comenzado a sentir el golpeteo, una compañera que ha trabajado y ha hecho ese trabajo hormiga que no cualquiera hace y, por supuesto, es una compañera que puede emerger, si las condiciones así lo permiten, como posible candidata en Morena ya como partido político. Por favor: sirva esto a todos mis compañeros que eventualmente vayan asumiendo la responsabilidad (reitero en esto: la responsabilidad) de ostentar este tipo de papeles importantísimos para la vida político-social de nuestro México y que nos sirva a todos en Morena. Estas líneas las escribo a manera de un llamado, pues aún no ostentando un posible cargo, una posible candidatura, nuestra responsabilidad como integrantes de Morena no es menos…




Yo comencé a participar en las redes, aquí conocí a excelentes personas, mucho corazón y mucha inteligencia. Una combinación que hace falta en este México tan lastimado. Comenzamos a organizarnos, nos dimos reconocimiento al trabajo que cada uno hacía por separado e hicimos difusión, logramos mucho y establecimos lazos afectivos en algunos casos.

Todos nos hemos sentido mal en momentos y aún así seguimos, no han podido detenernos, no importa que sean acciones individuales o en equipo, todos hemos seguido. Vimos la importancia de salir de las redes y participar en la calle, a ras de suelo, en contacto con la gente que no tiene acceso a la información que nosotros si tenemos.

¿Debo sentirme mal porque yo participo en MORENA?, ¿alguien me ayudo a hacer talleres de formación política?, ¿alguien me llevó o prestó su carro para trasladarme?, ¿alguien hizo mi trabajo para que yo pudiera participar?, ¿el tiempo de conocerme no ha sido suficiente para formarse una opinión de mí?, ¿alguna vez los incomodé con mis opiniones?… Pregunto esto porque hoy yo me siento defraudada, hoy siento vergüenza de mis compañeros de convicción.

Hanna Arendt, al hablar de la vanalidad del mal, vió que el verdadero problema, el más grave, fue aceptar una normalidad sin cuestionar el fondo ético, la obediencia sin cuestionar forma y fondo. Fue lo normal durante el Holocausto, ahí estaba lo perverso, en la falta de cuestionamiento y volver la mirada a otra parte. Hoy así los veo. Ustedes ven sin cuestionar, prefieren volver la mirada a otro lado aunque haya fuego amigo apuntando sobre mí. No me importa lo que digan “amigas” en común, me importa lo que ustedes no hacen, eso sí que duele y mucho porque ninguno piensa que un inbox es un acto de confianza y tal parece que esperan ver ese espectáculo tal como los israelíes sentados en sus sillas ven el bombardeo en Gaza.

Lamentable, muy lamentable que estando enterados de esta situación, ninguno se acercó a mi para preguntar cual es mi versión o cómo me siento. Bueno, pues solo les digo que yo voy a seguir y tendrán que conformarse con un monólogo de vituperios por que yo no voy a participar, no haré del muro de nadie un escenario vulgar y falso. Esa no es mi naturaleza y ya estoy grande para cambiar la escencia. Les tomé mucho afecto pero ahora la vergüenza que me dan es mas grande, es un aprendizaje muy valioso el que me llevo, las injusticias tienen jerarquía.

S. C. H.


Y como ella, afortunadamente, sí hay muchos compañeros dentro de Morena. Ojalá pudiera decir que todos, pero ya el tiempo y nosotros mismos nos encargaremos de ir puntualizando y señalando a los oportunistas, o a los que todavía no entiendan a fondo el porqué de Morena y porqué muchos decidimos este camino, un camino que para muchos no fue sencillo de decidir dadas las condiciones de la política actual mexicana.

Me precio de que en Morena, siendo que muchos traemos ya una trayectoria previa como movimiento, sabemos conglomerar y tender puentes con otras luchas. Otros, en cambio, mientras más radicales (¿o mientras más “perfectos”?), se aislan, no se conglomeran. ¿Les costará entender a ellos incluso que las luchas se pueden complementar en momentos clave? Ojalá la víscera no los ciegue y les permita ver esa parte y si no, ni hablar. Morena no dejará de hacer lo que tiene que hacer y, como lo he hecho saber en diversas ocasiones, ya que tanta prisa tienen, ya que tan perfectos son, deseo de corazón que pronto nos vayan rebasando. Me quitaré el sombrero ante su capacidad de conglomerar y convencer de manera significativa.

Mineko Kia
radioamlo.org.

martes, 19 de noviembre de 2013

Invitan al Encuentro Internacional de Solidaridad con el Magisterio Democrático de México




ENCUENTRO INTERNACIONAL DE SOLIDARIDAD CON EL MAGISTERIO DEMOCRÁTICO DE MÉXICO.

23 de noviembre de 2013, Monumento a la Revolución.

 Ciudad de México.


Invitación
En cumplimiento de los acuerdos del VI ENCUENTRO MAGISTERIAL NACIONAL POPULAR, invitamos al Encuentro Internacional, de Solidaridad con el Magisterio Democrático de México.
En el Encuentro se analizarán las reformas “educativas” que despojan derechos laborales, anulan la intervención de los sindicatos, atentan contra la educación pública y gratuita, cierran escuelas, despiden maestros, excluyen estudiantes, no sólo en México sino en todo el mundo, al tiempo que se discutirán y acordarán las acciones a desarrollar en una Jornada Internacional de Defensa de la Educación Pública y de los derechos laborales de los trabajadores y trabajadoras de la educación.
La fecha de realización del evento será el 23 de noviembre de 2013, de las 10 a las 18hs en el plantón del magisterio democrático (Monumento a la Revolución).
Participarán representantes de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina, (CTERA), la Federación de Maestros de la Columbia Británica, Canadá (BCTF), la Federación de Maestros de Secundaria de Ontario, Canadá (OSSTF), el Sindicato de maestros de Chicago, Illinois, Estados Unidos (Chicago Teachers Union), la Sección Estadounidense de la Coalición Trinacional en Defensa de la Educación Pública, Los Ángeles California, Estados Unidos, entre otros.
 Se invita a las organizaciones sindicales y sociales, a grupos de maestros y maestras de todos los niveles educativos, a presentar ponencias que aborden los impactos laborales y sociales de las reformas neoliberales en la educación y las propuestas de acción internacional para la defensa de la educación pública y los derechos laborales y profesionales de los trabajadores de la educación, en todos sus niveles.

Ejes para presentación de trabajos:
1.- Reformas a leyes para despojar derechos laborales de las y los trabajadores de la educación.
2.- Ataque a los sindicatos, condición para privatizar la educación.
3.- Educación pública y gratuita, estorbo para convertir la educación en negocio.
4.- Estrategias de resistencia y acción para defender la educación y los derechos laborales desarrolladas por las organizaciones sindicales y sociales.
5.- Propuestas de Acciones internacionales para combatir las políticas neoliberales en educación.

Las ponencias deben contener un resumen de tres cuartillas que será presentado en el evento. Las ponencias completas entregadas dentro del período de recepción establecido, serán publicadas y entregadas el día del evento. Los trabajos deberán enviarse por vía electrónica a más tardar el día 20 de noviembre a las 12hs, a las siguientes direcciones: seccionmexicana.coali@gmail.com; jm1965melro@hotmail.com,
La fecha límite para el registro de participantes internacionales es el  16 de noviembre de 2013 y deberán enviar el formato de registro adjunto, a los correos electrónicos señalados.



Comisión Organizadora: CNTE y Coalición Trinacional en Defensa de la Educación Pública, Sección Mexicana. 

martes, 13 de noviembre de 2012

Que MORENA se comprometa con las luchas sociales y no sea otro partido electorero oportunista





El 19 y 20 de noviembre realizará el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) su congreso nacional de fundación como partido político. Asistirán a la gran asamblea que se hará en la ciudad de México, mil 200 delegados de todo el país con derecho a voto. Anteceden a este evento decenas de congresos estatales y regionales en la República donde se discutieron principios, estatutos de la organización y se eligieron a representantes. Todo va muy bien para este acontecimiento; sin embargo lo más importante será sin duda los principios políticos e ideológicos, así como las estrategias y tácticas, que sacará ese partido como resolutivo. ¿Será un partido exclusivamente electorero o será un partido que dé prioridad a las luchas sociales?

2. Ante la enorme debilidad de la lucha social en México –probada y subrayada- con las dos derrotas impuestas a López Obrador (AMLO) y tomando seriamente la fortaleza de la clase dominante (Que se burla como el obispo Onésimo Cepeda cuando en reunión de millonarios, replica: “No niña (tonta), desde mucho antes decidimos que Peña Nieto sería presidente”) no parece haber otro camino que convertir a MORENA en un partido de nuevo tipo, en un partido que apoye –realmente, no de palabra- todas las luchas sociales: a los estudiantes, maestros, a los electricistas, a los mineros, a Mexicana, a los trabajadores del IMSS, etcétera. ¿No es acaso oportunismos que la gente esté luchando en las calles y los partidos pensando en diputaciones y senadurías?

3. Nos impusieron en México una reforma laboral antiobrera y Morena no hizo nada; anuncia la burguesía con desparpajo que nos impondrán la reforma fiscal y la energética; no se lucha por poner en la cárcel a Felipe Calderón por las 100 mil muertes; no se apoya a los familiares de los muertos; los militantes de Morena no se comprometen. Estos son algunos de los problemas que se asoman, pero hay miles en los que el pueblo exige respaldos y solidaridad, mientras Morena está entretenido haciendo trámites para obtener su registro, derecho a financiamiento y cargos políticos. Hay que buscar el registro, sí, pero Morena para ser un partido distinto tiene que comenzar exigiendo a sus militantes la participación en todas las luchas del pueblo oprimido y explotado.

4. Si se pone el acento en la lucha electoral veremos entre unos meses –exactamente igual que el oportunista PRD- la formación de grupos alrededor del más fuerte para conquistar diputaciones y senadurías, para obtener ingresos millonarios. Todos los discursos o llamados para que desaparezca el influyentismo, el amiguismo, el oportunismo, se vendrán abajo y se convertirán en demagogia. Si no se ata a los militantes con una declaración de principios que ponga en primer plano a la lucha social y a la obligación de la solidaridad, construir otro partido que haga lo mismo que el PRI, PAN, PRD, realmente vale un carajo. ¿Por qué no acordar una cuota obligatoria de aunque fuera de 30 pesos al mes a los militantes y que cada legislador entregue el 60 por ciento de su salario?

5. La clase dominante al regalarle derechos a los partidos en 1977 también les impuso de manera sabia obligaciones para condicionarles subsidios. El presidente López Portillo lo dijo con enorme claridad: “No pago para que me peguen”, es decir, “No le voy a dar subsidios a la prensa y a los partidos para que luego se opongan a mi política”. No tenía razón el presidente JLP porque el presupuesto público no es de su propiedad sino del pueblo; pero en México sí tenía razón porque se gobierna como en las dictaduras. Por ello MORENA –si quiere ser un partido distinto, no puede estar esperanzado en subsidios de gobierno sino basar su financiamiento en cuotas de sus militantes y en dinero de sus simpatizantes que pueden ser muchos cuando vean que es diferente.

6. Cuando nació en 1989 el PRD –en medio de las protestas contra el fraude a Cuauhtémoc Cárdenas- era lo mejor que tenía la izquierda; no sólo estaba formado por electoreros y arribistas, también ingresaron al nuevo partido grupos de la izquierda radical; se juró que la característica básica del partido sería la honestidad, la limpieza y la lucha contra la corrupción; pero a los 23 años – o quizá a los tres años de haber nacido- es igual al PRI y al PAN en todos los aspectos: sirve para obtener, negociar, acordar con el gobierno y los empresarios cargos políticos y dinero. ¿Puede hablar hoy de honestidad el PRD sin que le mienten la madre y le griten que no tiene derecho de hablar porque es más de lo mismo? Por eso MORENA debe despreciar de entrada ese camino de formación de partido y debe ser muy claro apoyo a las luchas sociales.

7. Nadie plantearía ni ha planteado, porque además sería hoy una locura, que MORENA se convierta en una guerrilla o en grupo violento. Debe ser un partido movimiento de masas con una enorme independencia del gobierno, los empresarios, los medios de información, del imperio de EEUU. Nunca la izquierda ha sido violenta y si pinta bardas es porque los medios de información han estado cerrados para la izquierda; pero cuando se enfrenta en las calles es porque la fuerza pública (sin dialogar) bloquea todas sus protestas. ¿O deben irse a su casita los que protestan llorando su impotencia? Si MORENA toma el camino de los demás partidos y no apoya en los hechos los movimientos sociales, éstos no tienen porque apoyar a MORENA, porque sería más de lo mismo.  


Por Pedro Echeverría V.
http://pedroecheverriav.wordpress.com
pedroe@cablered.net.mx