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sábado, 30 de agosto de 2014

El maíz -es más grande- que los grupos sociales que lo defienden






El maíz nativo o criollo -como le llaman en el campo-, es más grande que los grupos sociales que lo defienden. Esta planta, la más importante del mundo, y cuyo centro de origen se encuentra en el territorio de nuestro país, tiene más de ocho mil años de vida, lo que la convierte en un ser con 100 veces más experiencia que cualquier persona viva.

Es fruto de la mezcla de dos procesos generadores: uno de millones de años de adaptación evolutiva natural que se expresa en el par silvestre llamado teocintle; y otro, de miles de años de intervención campesina, que selecciona, intercambia y combina semillas, es decir, que doméstica y diversifica. La diversificación es constante, es actual, se práctica en nuestros días. Por ello afirmamos que el maíz está vivo, no muere cuando se cosecha, sino que sigue con vida al diversificarse.

Es promiscuo, 20 machos pueden ser padres de una sola nueva planta. Por ello es muy diverso biológicamente hablando, puede cultivarse al nivel del mar, al igual que a más de tres mil metros de altura; con poca o mucha precipitación pluvial. Es por tanto, apto para enfrentar el cambio climático. La producción de un solo tipo de maíz transgénico en grandes extensiones de terreno, es un absurdo ecocida frente a las amenazas climáticas; en realidad la diversidad es el único antídoto.

Es un ser social, no solo por su promiscuidad, sino porque es el corazón de la milpa, sistema de policultivo precolombino y que subsiste hasta nuestros días. En la milpa, además de maíz, se siembra frijol, calabaza, chile y muchos otros, que hoy son la base de nuestra alimentación. Si este sistema se apoyara, nuestra nutrición sería óptima, puesto que el lastre en la materia, proviene de los alimentos industrializados.

Tal vez, la milpa sea la explicación de por qué nuestro país es centro de origen de más de 100 especies de plantas.

El maíz también forma parte fundamental del cuadro conceptual de las culturas mesoamericanas, como lo dijo Armando Bartra en el artículo “De Milpas y otras quimeras”, que escribió para La Jornada en 2007, “(…) Nuestra diversidad maicera es raíz y sustento de nuestra diversidad étnica. Pero el maíz está amenazado no sólo por la insuficiencia de la producción y el acoso de las importaciones, sino también por la tendencia a transformar un cultivo campesino de milpa en una siembra intensiva empresarial (…)”.

La expresión cultural mesoamericana se manifiesta en forma palpable en la cocina mexicana. Solo con una raza de maíz nativo se puede preparar el pozole guerrerense; solo con una variedad se elaboran las tlayudas oaxaqueñas; y un larguísimo etcétera. De ahí que podemos afirmar, que si la cocina mexicana fue declarada patrimonio inmaterial de la humanidad por la UNESCO, los maíces nativos también lo son.

A ocho mil años de vida, enfrenta hoy una triple amenaza: (i) podría pasar de compartir existencia con la colectividad de todos los mexicanos, a ser propiedad privada de cinco empresas; (ii) podría perder su diversidad y con ello acabar con su forma de vida milenaria; y (iii) podría convertirse en amenaza a la salud de los mexicanos, que a diferencia del mundo lo comemos directamente. Todos estos riesgos se deben a la intromisión de transgénicos en su proceso de diversificación, o en otras palabras, a la posible autorización gubernamental de siembra de estos productos que desarrollaron las mismas empresas que fabrican armas químicas.

El maíz, insistimos, está vivo y es más grande que quienes lo defendemos. Por ello como equipo jurídico de la demanda colectiva contra los maíces transgénicos, somos solo un eslabón en la vida milenaria. Hasta ahora con el juicio de acción colectiva hemos logrado ocho meses de suspensión de la siembra de estas plantas que podían ser llamadas piratas. Ahí estamos cumpliendo con un pequeño momento de las decenas de centurias.

Nuestra generación goza del derecho de la diversidad biológica de los maíces nativos de origen ancestral; pero al mismo tiempo tiene la obligación de heredarlo a las generaciones futuras. Tal vez, la mejor forma de expresar este derecho, se plasmó en la sentencia del recurso de revisión 2/2014, del Quinto Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, al resolver una de las múltiples impugnaciones contra nuestra demanda: “El derecho al medio ambiente sano es el derecho presente de las generaciones futuras”.

Así, la acción colectiva busca proteger no solo el derecho de los mexicanos actuales, sino el de los futuros. De ahí que uno de los argumentos centrales se base en la Convención de Diversidad Biológica que tutela las aspiraciones de las generaciones venideras.

La demanda del maíz abre una oportunidad para discutir en condiciones de igualdad jurídica, sobre la intromisión de los transgénicos en el campo mexicano. No podríamos debatir si estuviesen sembrándolos. Tampoco podríamos debatir con el gobierno que defiende a las empresas trasnacionales, fuera de un juicio con principios de equidad. Por ello la demanda es un llamado a decidir racional y equitativamente. Pero es también un instante decisivo en la larga vida del maíz.

Por René Sánchez Galindo
regeneración.mx

domingo, 20 de abril de 2014

Reforma de Peña Nieto, estocada final al campo mexicano: Víctor Suárez



Diversos tipos de maíz mexicano. Foto: Greenpeace


El campo mexicano está desmantelado y según expertos, la Reforma para la Transformación del campo de Enrique Peña Nieto le dará al agro “la estocada final”. Para Victor Suárez Carrera, director de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo (ANEC), cinco son las amenazas más graves en la iniciativa que prepara el gobierno mexicano.

Entrevistado en el programa Hablando Claro con Rubén Luengas que se transmite de lunes a viernes en Univisión América,Victor Suárez Carrera dijo que “la primera amenaza es la privatización del campo y sus comunidades; la segunda los monopolios y la dependencia alimentaria; luego el advenimiento de la industria agrícola transgénica; el despojo y depredación de los recursos y el debilitamiento de la resistencia social en el campo frente al despojo”.

Tras 20 años de existencia del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), México, localizado en la geografía histórica del maíz, importa actualmente el 43% de los alimentos que consume y de maíz en específico, grano básico de su cultura alimentaria, importa ahora unos 10 millones de toneladas al año.

México ha perdido desde hace décadas su autosuficiencia alimentaria, gastando alrededor de 15 mil millones de dólares anuales en compras al exterior para completar la canasta básica y colocando al país en una posición muy vulnerable según ha dicho la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en Inglés). Cierto que ningún país tiene absoluta soberanía alimentaria, porque ningún país es capaz de producir todo lo que se come, pero cierto también que los países deben producir aquellos alimentos estratégicos para su realidad agrícola y su cultura alimentaria.

En enero de 2014, el Frente Democrático Campesino de Chihuahua, convocó a la creación de un movimiento nacional para exigirle al gobierno de Peña Nieto resolver los problemas del campo, entre ellos la insuficiencia alimentaria:

“El TLCAN provocó un desastre en el campo mexicano”, dijo un vocero de ese frente a la periodista Carmen Aristegui en su programa radiofónico y agregó: “Nosotros no podemos competir con los productores de Estados Unidos por los subsidios que les otorga su gobierno”.

La Reforma al artículo 27 de la Constitución que impuso el presidente Salinas de Gortari en 1992 abriendo al mercado las tierras de propiedad social, ejidal o comunal, fue un tremendo golpe contra el campo y sus campesinos. Salinas aceptó entonces las “órdenes del Banco Mundial y cumplió las exigencias de las negociaciones del TLCAN con Estados Unidos y Canada que ya estaban en marcha”.

Ahora es el turno de Enrique Peña Nieto y su “Reforma para la Transformación del Campo” que significará “la estocada final” según Suárez Carrera y otros expertos agrícolas. Entre las múltiples consecuencias estará sin duda, el aumento del número de mexicanos que ante tal situación, pensarán en jugársela para tratar de emigrar al norte como lo hicieron antes amigos y familiares, donde sin duda alguna, estará al acecho un lista extensa y negra de horrores y calamidades.

Según Enrique Peña Nieto, su reforma logrará que el campo mexicano sea “más productivo, más rentable y un espacio de vida digna para quienes en el campo viven y de él dependen”.

Por Rubén Luengas
Hablando Claro
Univisión América
regeneracion.mx



Nos han dado la tierra

Uno ha creído a veces, en medio de este camino sin orillas, que nada habría después; que no se podría encontrar nada al otro lado, al final de esta llanura rajada de grietas y de arroyos secos. Pero sí, hay algo. Hay un pueblo. Se oye que ladran los perros y se siente en el aire el olor del humo, y se saborea ese olor de la gente como si fuera una esperanza.

Juan Rulfo, El llano en llamas.

martes, 1 de abril de 2014

Acusa Monsanto a magistrado de parcialidad y falta de ética






Monsanto interpuso en contra del magistrado Jaime Manuel Marroquín un incidente de recusación, con el cual lo responsabiliza de falta de ética y de actuar parcialmente en la acción colectiva en contra del cultivo comercial de maíz transgénico interpuesta por un grupo de organizaciones el año pasado, informó el abogado René Sánchez.

En septiembre de 2013, en respuesta a ese recurso, Marroquín ordenó a las secretarías de Agricultura y de Medio Ambiente suspender el otorgamiento de permisos para el cultivo comercial de maíz transgénico. Desde entonces, las dependencias han interpuesto diez amparos e impugnaciones en contra de la decisión y Monsanto otros 38 procedimientos, indicó.

Estas dependencias trabajan en favor de esa empresa, acostumbrada a tener funcionarios a modo, y es paradójico que ahora cuestione la ética de un juez con su larga trayectoria de afrentas: alteró herbicidas con agente naranja –químico usado en la guerra de Vietnam, que afectó a tres millones de personas– y ha sido multada en otros países por publicad engañosa, señaló Víctor Suárez, director de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras.

Marroquín, titular del segundo tribunal unitario en materia civil y administrativa del primer circuito, es acusado por la empresa de haber emitido su opinión sobre el fondo del asunto antes de dictar sentencia, pero lo único que el magistrado ha hecho es aplicar las leyes, específicamente el principio séptimo sobre las empresas y los derechos humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en el que se hace referencia a prevenir posibles daños al medio ambiente, señaló el padre Miguel Concha, director del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria.

Dijo que desde el punto de vista ético y de derechos humanos, hay correlación entre la argumentación del juez y el interés colectivo, que está por encima del interés particular de las empresas. Explicó que para Monsanto es poca justificación que el magistrado funde su resolución en el interés social, pues la empresa considera que es más importante su actividad comercial. Los planteamientos de esta empresa en contra del juez tienen implicaciones éticas, políticas, sociales y jurídicas en relación con el cuidado de la salud de las personas, la biodiversidad y el cuidado de la naturaleza, agregó.

Puntualizó que la transnacional Monsanto busca que en México se violente la aplicación de los principios 7, 8 y 9 del pacto social de la ONU sobre la responsabilidad de las empresas, en los cuales se plantea la prevención para evitar posibles daños al medio ambiente, la responsabilidad ambiental y alentar el desarrollo y difusión de tecnologías.

Por su parte, Víctor Suárez explicó que esta compañía ha mentido con la promesa de más rendimientos y menos químicos en el cultivo de maíz transgénico, ya que en febrero el Departamento de Agricultura de Estados Unidos señaló que después de 15 años de cultivar en ese país los rendimientos no se han elevado, pero sí creció en 33 por ciento el uso de herbicidas.

Por Angélica Enciso L.

Periódico La Jornada
Martes 1º de abril de 2014, p. 34




jueves, 10 de octubre de 2013

Crónica de una advertencia o la próxima Gran Reforma en México







El pasado 3 de octubre a las 8:30 am llegamos a Aguascalientes, desde Michoacán, 25 activistas michoacanos desde distintos frentes, organizaciones y colectivos, allí nos reunimos con otros 10 activistas hidrocálidos y nuestro pequeño contingente se presentó alrededor de las 10 am a las puertas del 10º FORO GLOBAL AGROALIMENTARIO, que se encontraba fuertemente resguardado por la policía estatal de Aguascalientes.

En ese mismo instante, Enrique Martínez y Martínez, titular de la SAGARPA, inauguraba el evento y anunciaba con alto orgullo la "próxima gran reforma en México": LA DEL CAMPO...
http://www.jornada.unam.mx/2013/10/04/opinion/006o2pol
Maestros de la CNTE (pese a la crítica situación de la lucha magisterial), anarcos, campesinos, estudiantes, jubilados, ecologistas y simples ciudadanos, conformaron este pequeño grupo que alzaba la voz en nombre del campo mexicano.
Dentro del foro, transnacionales como MONSANTO y SYNGENTA, marcaban los temas centrales de las conferencias:

• La URGENTE necesidad de México por adoptar la tecnología transgénica y los paquetes tecnológicos que venden las transnacionales, ante la ineficacia de los campesinos tradicionales de alimentar a una población creciente.

• Los mercados globales, cada vez más competitivos y la URGENTE necesidad de los productores mexicanos por maximizar sus beneficios.

Manifestantes en defensa de la soberanía alimentaria, Foro Global Alimentario en Michoacán


Conferencistas como Julio Audicana Arcas, Director General Adjunto del Instituto Internacional San Telmo en España, cuyo trabajo de asesor ha beneficiado a Monsanto en el Departamento de Empresas Agroalimentarias o Mark Rosegrant, director de la división de tecnología para el medio ambiente y la producción, IFPRI, E. U, en cuyos estudios e informes internacionales, claramente beneficia a las transnacionales semilleras.
Pudimos constatar de primera mano las verdaderas intenciones de este tipo de eventos, pues no solamente eran grandes empresarios los que paseaban por sus pasillos, ansiosos de nuevos agrotóxicos y maquinarias para industrializar aún más sus cultivos híbridos o mejorados, sino también los futuros agrónomos y técnicos del campo, cuyo rol es el de implementar como dogmas las nuevas tendencias del mercado agrícola.

Las estrategias que las empresas semilleras transnacionales están implementando para introducir sus productos en el campo mexicano, nos conducen a un único panorama: la dependencia agrícola, la pérdida de nuestra soberanía alimentaria, el envenenamiento del medio ambiente, así como también de nosotros mismos. Justo ahora están en proceso de aprobación, los permisos para siembra comercial de 2 millones de hectáreas de maíz transgénico en el norte del país, que Monsanto está solicitando a la SAGARPA.
Nuestro regreso a Michoacán estuvo matizado por la incertidumbre, por las dudas en el futuro de nuestro país ante el embate de las transnacionales y el entreguismo del gobierno mexicano, por la ausencia de resistencia del pueblo y la apatía de las mayorías. Más sin embargo, también sentimos el fuego de la acción emprendida, de la hermandad en la lucha, porque sentimos lo que será muy pronto la defensa feroz de nuestro campo, la unión de los pensares y sentires por defender nuestra herencia campesina, nuestro sagrado maíz.


MICHOACÁN EN DEFENSA DE NUESTRA SOBERANÍA ALIMENTARIA.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Denuncia Greenpeace intención de autoridades de otorgar permisos para siembras de maíz transgénico



"Sin Maíz no hay País"


Aquellos funcionarios de las secretarías de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) y de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) que otorgaran permisos para siembras comerciales de maíz transgénico en nuestro país, estarían incurriendo en un delito que según el artículo 420 Ter del Código Penal Federal (CPF) es sancionable con penas de uno a nueve años de prisión y multas de trescientos a tres mil días de salario mínimo.


Greenpeace explicó que aprobar estas siembras sería un delito toda vez que la normatividad está incompleta. En ese marco la organización presentó una denuncia de hechos ante la Procuraduría General de la República (PGR) en contra de quien resulte responsable, en caso de que el gobierno federal apruebe las solicitudes de siembras comerciales de maíz transgénico en los estados de Sinaloa y Tamaulipas.

De acuerdo con la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados (LBOGM), para que se otorguen permisos de siembras comerciales, las empresas deben presentar un Reporte de Resultados de las fases de siembra previas -experimental y piloto-; y las características de ese documento deberán ser establecidas por Normas Oficiales Mexicanas, mismas que todavía no han sido emitidas.

“Esta denuncia tiene un sentido disuasivo, estamos sentando un antecedente penal para que quien o quienes autoricen una siembra comercial de maíz transgénico, reciban la sanción correspondiente que puede ser de hasta 9 años de cárcel. Es decir, en caso de seguir autorizando siembras a campo abierto sin apegarse al marco normativo de bioseguridad, los responsables tendrán que enfrentar un proceso penal, que lo sepan antes de firmar”, explicó María Colín, asesora legal de Greenpeace.

Colín explicó que el proyecto de la norma relativa al Reporte de Resultados se encuentra en consulta pública durante 60 días naturales, plazo que inició el 1° de enero de este año; por lo que -en estricto apego a la ley- la liberación de siembras comerciales de maíz transgénico en este momento y en tanto no esté publicada la Norma en el Diario Oficial de la Federación, sería ilegal, de igual manera que si una vez publicada no se cumplieran los lineamientos.

“Hasta la fecha han sido otorgados 195 permisos de siembra de maíz transgénico para las fases experimental y piloto a pesar de que no hay un marco de bioseguridad completo. La anterior administración ya infringió la ley”, denunció Aleira Lara, coordinadora de la campaña de Agricultura Sustentable y Transgénicos de Greenpeace quien exigió al actual titular del Ejecutivo, Enrique Peña Nieto, apego a la legalidad y por ende la protección del maíz mexicano y de nuestra soberanía alimentaria evitando la siembra de maíz transgénico.

Greenpeace exige:
Que no se otorguen los permisos de siembra comercial de maíz transgénico que están en trámite.
La revisión de los permisos de siembra de maíz transgénico en fase experimental y piloto otorgados por la administración anterior.
Restablecer la moratoria a la siembra de maíz transgénico en México, centro de origen del maíz.

Fuente: www.greenpeace.org.mx