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miércoles, 15 de enero de 2014

Mancera y la izquierda



Miguel Ángel Mancera, Jefe del Gobierno del D.F. Foto: Artchivo

Con Miguel Ángel Mancera pasa lo mismo que con esos elevadores que, cuando abren sus puertas, uno no sabe si suben o bajan. A pesar de que ganó las elecciones como parte de una coalición de partidos de izquierda, su afán por llevarla bien con el gobierno federal es tan grande que, en lugar de comportarse como el alcalde de la ciudad más progresista del país, lo hace como si fuera un político descafeinado.

Aunque en los comicios obtuvo más de 60 por ciento de los votos, en mucho como producto del deseo de la ciudadanía capitalina de tener un contrapeso al regreso del PRI a Los Pinos, Mancera se ha mimetizado con el gobierno federal. No sucedió lo mismo con sus antecesores. Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard fueron claros opositores de Vicente Fox y Felipe Calderón. Sin embargo, el actual gobernante de la ciudad de México no lo es de Enrique Peña Nieto.

Es cierto que ha conservado conquistas sociales como la pensión universal a los adultos mayores, el derecho a suspender el embarazo y el matrimonio entre personas del mismo sexo. Sin embargo, son muy graves los retrocesos de su administración en el terreno del respeto a las libertades públicas, el incremento al precio del sistema de transporte colectivo y el manejo que ha hecho de los conflictos sociales en los medios masivos de comunicación.

Los efectos de esta política están a la vista. Mientras se destacan miles de policías para encapsularmanifestaciones e impedir protestas en el Zócalo, la inseguridad pública en la ciudad crece. Los expedientes filtrados a la prensa sobre los supuestos dirigentes del movimiento contra el alza en el costo del Metro, la invención de supuestas mesas de trabajo con grupos inconformes y la minimización de la protesta retraen a la metrópoli a las peores prácticas del priísmo.

Durante 2013, Mancera apostó a que su relación con Miguel Osorio Chong le proporcionara un margen de maniobra suficiente para proyectarse políticamente y para prescindir de lastribus perredistas. Sin contar con base social real, se hizo del control de los órganos de poder político y representación en la ciudad de México. Es el primer jefe de Gobierno de izquierda que controla simultáneamente la administración pública, el PRD en el DF y la Asamblea Legislativa. Ni Cárdenas, ni AMLO ni Ebrard lo hicieron. Esta concentración de poder le ha creado muchos enemigos dentro de sus filas amigas.

Hasta ahora, la gran apuesta política de Mancera, la de realizar una reforma política para la ciudad de México, ha resultado un fracaso. Aunque la estrategia que siguió para aprobarla, absolutamente atada al destino del Pacto por México, naufragó, no ha hecho autocrítica alguna.

No pocos problemas de Mancera provienen de que ha dejado casi toda la operación política del día a día en manos de Héctor Serrano, su secretario de Go­bierno. Personaje proveniente de las cañerías del sistema político, Serrano acostumbra utilizar marrullerías como inventar que un policía estuvo en coma a punto de morir por una supuesta agresión de maestros de la CNTE, o divulgar la versión de que AMLO pidió protección policiaca en una de sus movilizaciones contra la privatización del petróleo, cuando no lo hizo. Él fue quien asignó de manera directa el contrato para restaurar El Caballito.


Héctor Serrano ocupa un lugar privilegiado en el museo de las camisetas políticas. Las ha vestido todas. Ha saltado de un partido a otro y de un equipo político a otro sin pudor alguno. Como priísta, fue subdelegado en la demarcación Venustiano Carranza de 1986 a 1988. Luego se desempeñó como secretario técnico de la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la 54 Legislatura. Entre 1991 y 1997 trabajó de oficial mayor, primero en la Asamblea de Representantes y el siguiente trienio en la Cámara de Diputados. En 2000 se hizo panista. De 2001 a 2003 fue delegado en Venustiano Carranza, cuando la panista Guadalupe Morales pidió licencia para buscar una diputación local. De allí pasó a las filas del perredismo bejaranista y luego, de la mano de Marcelo Ebrard, fue director de la Caja de Previsión Social.

Negoció la reubicación de los vendedores ambulantes en el Centro. Y durante unas semanas se incorporó al equipo de campaña de Miguel Ángel Mancera, cargo que dejó cuando Ebrard lo designó secretario de Gobierno del DF. Fue uno de los hombres que el jefe del Gobierno dejó en herencia al entrante.

Sin embargo, Serrano, dirigente de Vanguardia Progresista, la corriente de Marcelo dentro del PRD, no tardó en romper con su antiguo jefe, alinearse con Mancera y agenciarse la corriente. El ex jefe de Gobierno se vio obligado a formar una nueva tribu, con distinto nombre pero el mismo apellido: Movimiento Progresista.

Además de controlar a los vendedores ambulantes, Serrano maneja los reclusorios de la ciudad, con todo lo que eso significa. Es un hábil plomero en los bajos mundos de la política capitalina, pero es incapaz de comprender la naturaleza de una ciudadanía como la del DF. Muchos de los problemas que hoy enfrenta Mancera se deben a la torpeza de su secretario de Gobierno para dilucidar la naturaleza de los conflictos que la ciudad enfrenta y el refinamiento de la cultura política de una parte de sus habitantes.

Mancera enfrenta un creciente descontento, parte del cual proviene de las filas del PRD. El mandatario ha querido presentarse como un político que está más allá de ese partido, como un ciudadano preocupado por la ciudad, al que no se le puede culpar del desprestigio del sol azteca. Disfruta así de todos los privilegios de ser el jefe de Gobierno de la izquierda, pero se niega a pagar sus costos. Esta actitud no hace ninguna gracia a los militantes que tienen que hacer la obra negra de la política cotidiana.

Pero la inconformidad está presente también en muchos capitalinos que no militan ni en el PRD ni en otros partidos, y que rechazan a los políticos que son como esos elevadores que, al abrir sus puertas, no se sabe si suben o bajan. Demandan que en la ciudad de México exista un gobierno claramente diferenciado de Enrique Peña Nieto: uno de izquierda.

Por Luis Hernández Navarro
Tomado de La Jornada
Martes 14 de enero de 2013

Twitter:@lhan55



sábado, 19 de octubre de 2013

Oficial: Mancera criminaliza la protesta ciudadana



Foto: Red


Un reglamento casi clandestino, publicado en la Gaceta Oficial del Distrito Federal pero que nunca pasó por la Asamblea Legislativa ni se ventiló en los medios de comunicación, autoriza a la policía capitalina a utilizar la fuerza (incluso letal) contra quienes muestren “estado de agresividad” durante marchas o mítines.

MÉXICO, D.F. - Para disolver protestas sociales la policía capitalina –con autorización oficial– puede usar armas de fuego, “disuadir” una concentración con sustancias químicas irritantes e ingresar con violencia entre los manifestantes para “separar” a quienes considere en “estado de agresividad”, descripción ambigua que deja a la discrecionalidad de los mandos policiales la decisión de arremeter a golpes contra la multitud.
El instrumento que autoriza lo anterior es el Acuerdo 16/2013 por el cual se expide el Protocolo de Actuación Policial de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal para el Control de Multitudes (PCM) que, sin haber pasado por un proceso legislativo, fue expedido y publicado el pasado 25 de marzo en la Gaceta Oficial del Distrito Federal.

Firmado por el titular de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal, Jesús Rodríguez Almeida, el protocolo es en respuesta a los hechos del 1 de diciembre de 2012, durante las protestas contra la toma de posesión de Enrique Peña Nieto, cuando la policía capitalina reprimió a manifestantes y realizó detenciones arbitrarias.

Considerada hasta hace poco un ejemplo nacional de las libertades y la tolerancia, a partir de la llegada de Miguel Ángel Mancera al gobierno y en especial tras la expedición del PCM, la Ciudad de México acumula denuncias de actores sociales por espionaje político, arrestos arbitrarios y selectivos, acoso a manifestaciones pacíficas que derivan en enfrentamiento con brutalidad policiaca, así como agresiones a defensores de derechos humanos y a periodistas que intentan documentar la vulneración de garantías (Proceso1927).

El jueves 10 más de un centenar de organizaciones sociales y otros tantos intelectuales, académicos y actores sociales –entre ellos el obispo de Saltillo, Raúl Vera López y el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro (Centro Prodh)– fijaron su postura en favor del derecho de manifestación y consideraron que hay una “represión de Estado que impide el ejercicio pleno de las libertades”.

Además exigieron una investigación y sanciones a toda la cadena de mando y la adopción de medidas de no repetición, entre ellas protocolos acordes con los principios del derecho fundamental.

(Fragmento del reportaje que se publica en Proceso 1929, ya en circulación)

Por Arturo Rodríguez García
Tomado de Proceso
Octubre 19 de 2013

martes, 8 de octubre de 2013

Adiós a Mancera y las reformas que se pueden ir



Miguel Ángel Mancera Jefe del Gobierno del DF


Quién diría que un personaje que llegó con tanto apoyo para gobernar la capital del país, hoy ya no sienta lo duro, sino lo tupido. Miguel Ángel Mancera, en ocasiones da la impresión de querer manejar un bajo perfil; pero en otras, da la impresión de no saber qué hacer o al menos, de estar atrapado de pies, manos y boca.

Nadie puede servir a dos amos dice el refrán, y aplica para la situación del gobernante capitalino. La situación no puede ser peor: priistas, panistas y una enorme franja de la población del área conurbada de la Ciudad de México, lo tachan de blandengue. No es para menos, los daños a la vida de quienes a diario tienen que trasladarse por las principales calles y avenidas de la capital, provocan una estridente exigencia de meter a raya a los manifestantes que están por encima de las autoridades en una actitud prepotente, retadora y de desprecio hacia todos.

Pero el ala izquierda (los que lo llevaron al poder) ahora le llaman traidor. El hecho de disponer de fuerzas de seguridad en las marchas (la más reciente, la del 02 de Octubre), es motivo para que lo tachen de cómplice del sistema y mitotero de Enrique Peña Nieto. Necesarias aunque insuficientes, las fuerzas del orden han sido más bien humilladas por anarquistas y los miembros del CNTE y con todo eso, no les da gusto a sus correligionarios quienes quisieran ver las calles libres de policías para hacer y deshacer a su antojo.

Creo que Mancera está pasando por uno de esos momentos en los que preferiría que su mandato acabara pronto.

Por otra parte, Enrique Peña Nieto adelanta que va con todo para conseguir las reformas que tanto le importan y (según él) México necesita urgentemente. Apoyado en la versión de que las reformas educativa y de telecomunicaciones se aprobaron; asegura que la fiscal, energética y financiera, también habrán de darse. No hay que olvidar que la reacción por parte de los afectados por las reformas aprobadas, minó su imagen pública; y aun así, está dispuesto a asumir los costos políticos al impulsar las que faltan ¿será?

No estoy seguro, hay que ponderar que las reformas aprobadas, pegaron a un par de sectores (intereses) específicos; sin embargo, el caso de la energética y la fiscal, pega a todo México en su conjunto. Por tanto, el desgaste que representó la presión mediática y social al momento de aprobarse la educativa y la de telecomunicaciones, posiblemente serán tan sólo calistenia en comparación de lo que se le está preparando para la defensa del petróleo y la oposición al aumento en las obligaciones fiscales.

AMLO, subido en la ola y casi por encima de todas las agrupaciones de izquierda, toma bandera e iniciativa para comenzar la amenaza de lo que él llama “resistencia pacífica”. El escenario podría ser varias veces más grande y grave de lo que vimos con el CNTE. El PAN, quiere cubrir el otro frente, levantando la voz y tratando de tomar la defensa de la clase media en el tema del IVA; sin embargo, tengo mis dudas por el historial institucional (alineado) que el blanquiazul ostenta, aunque de todas formas el ruido lo está haciendo y la gente forzosamente hará eco.

Luego entonces y tomando en cuenta que durante la administración de Peña Nieto, él mismo ha dado muestras de ceder ante presiones importantes (en su día de toma de posesión, por ejemplo), me parece que las reformas que amenazan con romper la cuerda al aprobarse, podrían irse en lugar de llegar y así, dejar la cuerda un poco menos tensa.


Por Jorge Díaz
www.porunmexicointeligente
@adejorge

jueves, 3 de octubre de 2013

Video: Brutalidad policíaca en gobierno de izquierda de Miguel Ángel Mancera en el Distrito Federal



Publicado el 02/10/2013
Por Tejemedios

Registro efectuado a la salida del Metro Hidalgo. En el Minuto 1, segundo 15 se puede oír el sonido del Tazer utilizado por la policía del Distrito Federal

miércoles, 10 de julio de 2013

Agradece López Obrador presencia de Mancera Espinosa en inicio de temporada de béisbol






Ciudad de México.- El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera Espinosa, lanzó la primera bola del inicio de la temporada de béisbol en la Liga de Veteranos de la Ciudad de México, donde juega Andrés Manuel López Obrador.


El tabasqueño agradeció la presencia de Mancera Espinosa en los playoffs, así como le deseó que le vaya bien como jefe de Gobierno y sobre todo que le vaya bien al Distrito Federal “que es la ciudad de la esperanza, del deporte y del béisbol”.

jueves, 13 de diciembre de 2012

2E/2C/12: la Edad Media llega a Twitter: Jaime Avilés





Una súbita despresurización de la cabina, que habría provocado el estallido del parabrisas, bien podría ser la causa del desplome del Lear Jet-25 en que viajaba Jenny Rivera con sus músicos, de acuerdo con un especialista en aeronáutica. “Ese ha sido históricamente el defecto de fábrica más común de los Lear Jet modelo 25, que fueron construidos hace más de 40 años”, dijo el experto y recordó que de la generación siguiente, el Lear Jet-28 sólo existen cuatro aviones (había un quinto, pero se cayó) y uno de ellos pertenece al gobierno de Tabasco.

Indignado por la incompetencia de las autoridades que investigan el accidente en Nuevo León, el estudioso rechazó la hipótesis de que la nave alquilada por la hermana de Lupillo Rivera “aparentemente” no tenía caja negra y que por eso no la encuentran. “¿Y por qué no le preguntan a la empresa propietaria del avión? Ahí deben estar todas las reparaciones, adaptaciones y refacciones que le fueron haciendo y poniendo al aparato.”

¿Otro narcoatentado? “No hay ningún indicio”, dijo la fuente. “Pero el gobierno está ocultando algo, su falta de rigor en el control de los estándares de seguridad de las aeronaves o algo que sencillamente se llama corrupción”, concluyó.

¿Por qué México es hoy por hoy el país donde la más alta tecnología no funciona? En el escándalo que no amaina por la detención arbitraria de 69 personas en el DF el primero de diciembre, a las múltiples voces ciudadanas que piden al gobierno capitalino consultar las grabaciones de las cámaras de seguridad del Centro Histórico para comprobar la inocencia de los ahora llamados “presos políticos”, se les responde que esas cámaras “no tienen disco para almacenar las imágenes que transmiten: sólo las captan y las envían”.

Gracias a la proliferación de fotos, videos y películas que lograron obtener en el lugar de los hechos numerosos testigos presenciales, y gracias a la confesión de un granadero, quien reconoció ante el periodista Julio Hernández López que “Marcelo Ebrard dio la orden de detener ´fuera como fuera´”, se confirma la primicia que otro periodista, Miguel Angel Velázquez, dio el 4 de diciembre: “Cuando empezaron los disturbios, Ebrard llegó al centro de comando de la Secretaría de Seguridad Pública y dirigió personalmente los operativos”.

Si reconstruimos los hechos, veremos que la orden de detener “fuera como fuera” (lanzada por un alcalde dizque “de izquierda” al concluir el trágico sexenio del “haiga sido como haiga sido”) la impartió Ebrard cuando los manifestantes comenzaron a hacer pintas en la recién remodelada Alameda Central. Esto nos dice muchas cosas.
Una, que Ebrard se tomó como afrenta personal los grafiteos de la Alameda; dos, que reaccionó emotiva y no profesionalmente y, tres, que poseído por la histeria, quiso golpear con sus propios puños a los inconformes, pero como esto no le era posible, mandó a los granaderos a detenerlos con lujo de brutalidad.

En el trance de ese ataque de nervios, Ebrard solicitó y obtuvo apoyo de Manuel Mondragón y Kalb, quien estando ya fuera del GDF y recién incorporado al gabinete de Peña Nieto, usó sus antiguas claves para dirigir, ya sin atribuciones legales, a la policía de la ciudad de México, y todo para respaldar sentimentalmente a su ex jefe.

“Habrá más detenciones y se actuará contra los violentos”, dijo el nuevo titular del GDF hace dos días. Muy bien: esos “violentos” se apellidan Ebrard y Mondragón, pero no son los únicos. Antes de ellos, hubo quienes desde el gobierno federal, y en este caso desde la Secretaría de Gobernación, de Miguel Angel Osorio Chong, diseñaron las provocaciones y las llevaron a cabo usando un guante negro, una camiseta blanca y unos pantalones cafés.

Esos son los que deben ser responder de sus actos: Osorio Chong, los verdaderos porros (que el PRI usó para golpear opositores a Peña Nieto a lo largo de toda la campaña), Mondragón y Kalb, que intervino ilegalmente, y Marcelo Ebrard, que una vez más dio rienda suelta a su vocación autoritaria, a sus fijaciones anales y a sus pulsiones represivas.

Cuando estas líneas aparezcan en Fuentes Fidedignas, el papa Benedicto XVI, en punto de las cuatro de la mañana, hora de Sinaloa, cinco de la mañana en el DF y 12 del día en Roma, debutará como tuitero. Esta fecha, 12/12/12, pasará a la historia como la del día que la Edad Media se incorporó a las tecnologías posmodernas.

@Desfiladero132

Jaime Avilés
Fuentes Fidedignas

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Peña, Ebrard y Mondragón quieren limpiar su cara enlodada culpando a 14 jóvenes presos



Los jóvenes que fueron detenidos injustamente el 1 de diciembre, insisten en que hubo "infiltrados"

Enrique Peña Nieto, Marcelo Ebrard, Miguel Mancera, el policía Mondragón, deben dejar de hacer el ridículo con argumentos tontos, sin substancia (“estamos investigando”) y poner en libertad a los 14 presos políticos estudiantiles que siguen en la cárcel por protestar contra la imposición de Televisa. Comunidades de artistas, abogados, padres de familia y demás, han exigido la libertad de todos los presos del primero de diciembre. ¿Serán tan derechistas, tan bobos, esos gobiernos para no tener en cuenta que los están mirando por la población como los nuevos dictadores? No tienen pruebas, no tienen evidencias, pero lo más grave es que no tienen razones para seguir manteniendo en prisión a preso político alguno. Y tienen a 14 jóvenes presos por el solo hecho de protestar. ¿Será como aquella figura del ladrón que grita fuerte contra el delincuente para tapar que él, (en este caso el gobierno), es el verdadero asaltante?

2. Peña Nieto es el primer “gobierno del Nuevo PRI” con el que se quiere lavar su funesta historia de 83 años el viejo PRI. Desde el primer día del gobierno de Peña -en su toma de posesión- se le cayó la máscara manchada que tanto sujetó sucia con el uso de dinero y tarjetas en su campaña política. El PRI de Peña –con dinero y otras ofertas- pudo amarrar fácilmente a los partidos políticos en un “pacto”, pero no tuvo la capacidad para convencer a los movimientos sociales que durante más de seis meses han venido reclamándole violaciones de derechos. Pero no toda la furia del pueblo fue concitada por la imposición de Peña Nieto por Televisa porque ya el gobierno anterior de Felipe Calderón traía contra él un terrible odio; pero estalló contra Peña porque no supo negociar o tratar correctamente el descontento. De estas pifias está llena la historia.

3. En 1968 se acusó a los estudiantes de ser comunistas, de estar armados, de ser los que iniciaron en Tlatelolco los disparos contra los soldados y que éstos solamente respondieron a la agresión; esta imbecilidad propagada por el fascista de gobierno de Díaz Ordaz y sus militares, ha sido enterrada por las muchas investigaciones realizadas alrededor. Lo mismo puede decirse del asesinato de estudiantes el 10 de junio de 1971 por el rumbo de San Cosme y Santo Tomás estando en el gobierno Echeverría Álvarez con el amenazador argumento de que los estudiantes eran provocadores porque salían a protestar en las calles. ¿Cuándo los gobiernos mexicanos van a reconocer que ellos mismos planean o diseñan la represión para golpear y asesinar a líderes de los movimientos? Nunca lo harán porque ellos mismos se quitarían las máscaras y no podrían justificar su actitud.

4. Dicen: “Alguien tiene que pagar lo vidrios rotos, la limpia de las paredes”, sobre todo debe tapar el descontento en el país y el verdadero carácter represivo de los gobiernos. Hoy tocó a los 14 estudiantes del 132 o trabajadores; mañana no sabemos a cuántos. La represión total y selectiva contra las protestas públicas ha estado presente en todas las épocas de la historia; se registró durante los 71 años de gobiernos del PRI y 12 de presidentes del PAN. Los daños de los 14 inculpados que siguen en la cárcel son nada comparados con el derrumbe y el saqueo de las riquezas del país registrados durante los cuatro sexenios más recientes. Lo que el gobierno y el Estado buscan no es que los jóvenes reparen los daños, sino meter una ley para que no vuelvan a salir a protestar, que cuando quieran pidan permiso, que lo hagan en lugares cerrados y en horas que nadie se entere.

5. Pero, por otro lado, si con nuestras luchas y protestas liberamos a los 14 presos significa que los estudiantes, los ciudadanos, el pueblo, podemos seguir ejerciendo nuestro derecho humano de protesta porque nos las hemos ganado; significa que México es un país donde se respetan algunas libertades ciudadanas y pueden ejercerse porque luchamos por ellas y estamos siempre vigilantes. Tiene que subrayarse que dejar que nuestros luchadores sociales sigan en las mazmorras de la clase dominante es permitir que nos sigan sometiendo e incluso que nos impongan leyes para prohibir nuestras protestas. ¿Se olvida acaso que nuestros abuelos y nuestros padres lograron conquistar derechos políticos y sindicales que hoy estamos perdiendo por cierta cobardía? Es tiempo ya que los campesinos reivindiquen sus derechos a la tierra, a los créditos, a los tractores y demás instrumentos; así como los obreros recuperen sus derechos sindicales, prestaciones y aumentos salariales.

Por Pedro Echeverría V.
http://pedroecheverriav.wordpress.com
pedroe@cablered.net.mx